El Mercosur, cuya presidencia temporaria fue entregada el miércoles por Paraguay a Uruguay, reconoció la lentitud para eliminar las asimetrías que sufren los países de menor desarrollo económico del bloque y lamentó la sanción de Estados Unidos a la petrolera venezolana PDVSA.

La 41ra cumbre de mandatarios del Mercado Común del Sur, Mercosur, el bloque aduanero regional, se realizó en Asunción con la ausencia de la gobernante argentina Cristina Fernández.

Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay son miembros plenos, en tanto Bolivia, Chile y Ecuador son estados asociados.

Debido a la lentitud para eliminar las asimetrías, el Mercosur dispuso la creación de una comisión de técnicos para acelerar los mecanismos tendientes a dejar a Paraguay y Uruguay, con economías menores, en condiciones de aparente igualdad ante Argentina y Brasil.

El gobernante uruguayo José Mujica recibió de manos de su colega anfitrión Fernando Lugo, al final de la reunión, un martillo, que es el símbolo del poder regional temporal para los próximos seis meses.

Y bromeando, Mujica dijo: "Vengo de tan lejos para recibir un martillo...", expresión festejada por los participantes.

Al cierre, el bloque emitió un comunicado "lamentando que el gobierno de los Estados Unidos haya decidido imponer sanciones de carácter unilateral afectando a la industria (empresa) Petróleos de Venezuela (PDVSA)".

Los miembros plenos y estados asociados de Mercosur "observan con preocupación que las mismas pueden tener un impacto económico y social negativo para la república Bolivariana de Venezuela".

Manifestaron, además, su "respaldo hacia la integración energética regional así como a la plena potestad de los Estados de disponer libremente de sus recursos energéticos".

Expresaron el respaldo al avance hacia la integración energética regional, así como a la plena potestad de los Estados de disponer libremente de sus recursos energéticos.

Lugo admitió en su discurso que "las asimetrías no pudieron ser superadas en estos veinte años de vigencia del bloque, asimetrías que las recibimos como herencia de la historia".

El mandatario recordó que en noviembre de 2005 en la Cumbre de las Américas realizada en Mar del Plata, Argentina, el Mercosur y Venezuela rechazaron el proyecto estadounidense del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), "programa que no era de integración sino de absorción que intentó instaurar un modelo ignorando la miseria del pueblo. Mercosur es un modelo alternativo de desarrollo y como bloque tiene fuerza internacional".

Durante su intervención, Mujica solicitó que "Venezuela se incorpore lo más pronto porque es una manera de enfrentar las asimetrías. Brasil no tiene la culpa de ser tan grande y nosotros no tenemos la culpa de ser tan chicos. Esto se arregla multiplicando los actores. El crecimiento nos equilibra".

A su turno, Dilma Rousseff, gobernante de Brasil, abogó por la culminación de las negociaciones "para un acuerdo de asociación con la Unión Europea, que se iniciaron hace más de una década; tenemos que mantener nuestra integración para enfrentar posibles dificultades".

"Estados Unidos crece a menor ritmo de lo previsto y la situación de la Unión Europea es dramática. Los casos de Grecia, Portugal e Irlanda, y hasta España pueden tener percusiones negativas y hay que estar preparados", advirtió para luego recomendar ampliar los acuerdos comerciales con "países africanos, árabes y asiáticos".

"Nuestra región obtuvo un modelo de crecimiento económico único en el mundo, no sólo de estadísticas sino un modelo de creación de riqueza preservando nuestra soberanía", destacando que "en 20 años el Mercosur pasó de 5.000 millones de dólares en el comercio entre sus miembros a 45.000 millones hasta 2010", terminó Rousseff quien hizo su primera participación en una cumbre de mandatarios de Mercosur desde que asumió el poder en enero pasado.

Sin embargo, Rafael Correa, presidente de Ecuador, que es estado asociado, recomendó a sus colegas "implementar una política de salario mínimo digno; no exportar capitales como las reservas monetarias porque éstas rinden 1,05% de interés, pero esas reservas sirven para las inversiones de países desarrollados y cuando nos prestan ese mismo dinero lo hacen con tasas más elevadas".

"Debemos liberarnos del FMI y del Banco Mundial, rezagos de colonialismo. Un ejemplo: para que un país de nuestra región reciba un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que es nuestro banco, el artículo 4to dice que es requisito que el FMI revise sus cuentas. Se deba acabar con el anacronismo del FMI", sugirió.

Durante el encuentro semestral quedó pendiente la adopción de mecanismos para garantizar el libre tránsito de mercaderías y personas entre los países miembros y la eliminación a partir del 1 de enero de 2012 del doble cobro del arancel externo común. Los cancilleres, ministros de Economía y presidentes de bancas centrales resolvieron que hay "elementos que merecen mayor análisis como la implementación informática para la validación de datos".