Lindsay Lohan quedó en libertad el miércoles por la mañana luego de 35 días dramáticos de arresto domiciliario, para abrir un nuevo capítulo en los esfuerzos de la actriz por dejar atrás sus problemas con la ley.

El vocero policial Steve Whitmore dijo que se retiró el equipo de vigilancia electrónica poco antes de las 10 de la mañana, y minutos después quedó fuera del sistema penitenciario.

La libertad no es total. Debe completar 480 horas de servicio comunitario, asistir a un curso para ladrones de tiendas y cumplir otros requisitos para seguir en libertad.

Su portavoz Steve Honig dijo que Lohan está "muy concentrada" en reanudar sus servicios comunitarios en un refugio para mujeres en el centro de Los Angeles y en la morgue del condado.

Lohan, de 24 años, fue condenada a cuatro meses de cárcel en mayo por violar las condiciones de su libertad condicional en un caso de manejar borracha en 2007 al tomar sin permiso un collar de una joyería a principios de este año. No se agravó su condena, pero se le extendió su libertad condicional en varios meses.

Lohan recibió el arresto domiciliario bajo vigilancia electrónica debido a la superpoblaci**on de la única cárcel para mujeres en Los Angeles.

A pocos días de su cautiverio, las autoridades concurrieron a su casa en la localidad playera de Venice porque el equipo de vigilancia reportó que había salido de la zona. Fue necesario reemplazar su grillete electrónico debido a una falla provocada por una batería, y los funcionarios se enteraron de que un invitado de Lohan derramó una bebida sobre el grillete.