El presidente Porfirio Lobo dijo que comenzará a consultar a los sectores políticos y sociales sobre la viabilidad de emprender una reforma a la Constitución hondureña de 1982.

"El 9 de julio comenzaré el diálogo para discutir las propuestas en torno a instalar una asamblea constituyente en el país", afirmó el mandatario en rueda de prensa.

"Y a los líderes les consultaré qué reformas proponen para trasladarlas al Congreso con el objetivo de reformar las leyes actuales o aprobar nuevas", subrayó.

En enero, el Congreso reformó a petición de Lobo el artículo cinco de la Constitución para permitir que a través de una consulta popular se puedan eliminar disposiciones de la ley fundamental que impidan la reelección presidencial en Honduras.

Lobo ha dicho que no lo ha hecho con el objetivo de reelegirse él mismo.

Antes de modificar el artículo quinto, la Constitución prohibía que nueve artículos llamados "pétreos" sufrieran cualquier cambio, entre los cuales se encontraban los que se refieren a la reelección, ahora prohibida, y al periodo de cuatro años de la gestión de los mandatarios.

El presidente aplaudió asimismo la decisión del Frente Nacional de Resistencia Popular que agrupa a simpatizantes del derrocado presidente Manuel Zelaya. "Me alegra mucho que (el Frente) eligió una ruta democrática, que es la correcta y que nadie puede desafiar porque la voluntad de un pueblo es la que manda", expresó.

El Frente debe recoger alrededor de 46.000 firmas de adhesión para inscribirse como partido político.

Las intenciones de Zelaya de reformar la Constitución fueron el detonante para que el Ejército decidiera en junio del 2009 deponerlo del poder y expulsarlo del país, después de lo cual se erigió un gobierno de facto encabezado por Roberto Micheletti.

Sin embargo, pese a las intenciones del mandatario y la reforma que el Congreso hizo en febrero a la Constitución, el clima político en el país parece seguir siendo adverso respecto a la posibilidad de integrar una asamblea constituyente que reforme la Carta Magna, según lo expresaron algunos políticos de los principales partidos.

El analista del partido Nacional, mismo al que pertenece Lobo, Raúl Pineda aseguró que "en Honduras no se puede convocar a una Constituyente porque el artículo 374 de la Constitución lo prohibe y no puede ser reformado por nadie".

Juan Ramón Martínez, columnista y líder del centroizquierdista Partido Demócrata Cristian, estimó que al mandatario "se debe aplicar una sanción penal porque es un delito modificar la Constitución... y podría perder el cargo" también por tan solo proponerlo.