El retiro del expresidente de Honduras Manuel Zelaya del opositor Partido Liberal, con el que llegó al poder en 2006, ha dividido la opinión dentro de esa organización, algunos de cuyos miembros se expresaron hoy a favor y en contra de la decisión del derrocado gobernante.

Zelaya confirmó su separación del Partido Liberal el domingo pasado al proponer la creación del Frente Amplio de Resistencia Popular (FARP), desde el que, dijo, buscará llegar al poder.

Ángel Edmundo Orellana, aspirante a ser el candidato presidencial del Partido Liberal en el 2013, consideró este martes en una entrevista con Efe que el retiro de Zelaya "sí afecta" a esa organización, porque el expresidente "es un líder" político.

Orellana, quien fue canciller y ministro de Defensa de Zelaya, alertó que aún "es prematuro" cuantificar la magnitud del presunto daño que causará la decisión del exmandatario a la organización política hondureña, que tiene 120 años de historia.

Agregó que, como aspirante a la candidatura presidencial, confía en que "el liberalismo se terminará uniendo" alrededor del abanderado que surja en el Partido Liberal de cara al proceso electoral de noviembre de 2013.

Orellana, además, no le augura mucho éxito al naciente FARP de Zelaya porque, en su opinión, estará dirigido por los mismos que hasta ahora han excluido a los llamados "liberales en resistencia" que se unieron al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) surgido tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

Como "liberales en resistencia" son denominados los militantes del Partido Liberal que apoyan las ideas de Zelaya, quien se ha declarado un "liberal prosocialista".

El Frente Amplio surge del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), coordinado por Zelaya, quien este martes recuerda el segundo año de haber sido derrocado con una concentración en San Pedro Sula, norte de Honduras, a solo un mes de haber retornado a su país tras casi año y medio en el exilio.

Zelaya presidió el domingo pasado en Tegucigalpa la asamblea del Frente Nacional, en la que propuso la creación del Frente Amplio de Resistencia Popular como una nueva fuerza política en su país basada en el poder popular para gobernar los próximos 50 años.

Uno de los diputados liberales ante el Parlamento hondureño, Marlon Lara, dijo este martes a periodistas que "lo mejor" que ha hecho Zelaya "es definirse", y que su salida es buena para el Partido Liberal, que se resquebrajó tras el golpe de Estado.

Según Lara, con Zelaya fuera del Partido Liberal los seguidores de esa organización ya saben a qué atenerse, y ahora tendrán que luchar para reorganizarla y buscar de nuevo el poder en las urnas, en noviembre de 2013.

Por su parte, el expresidente de facto Roberto Micheletti, también liberal y quien sustituyó a Zelaya tras su derrocamiento, dijo que para su partido es bueno que el exmandatario se haya ido a otro movimiento político.

"Los comunistas que se vayan con los comunistas, los socialistas con el socialismo del siglo XXI, pero al Partido Liberal lo están dejando tranquilo, es una limpieza", enfatizó Micheletti en declaraciones a Radio América en Tegucigalpa.

Micheletti era presidente del Parlamento cuando Zelaya fue derrocado, aunque el Parlamento definió el golpe como una "sustitución constitucional". EFE