La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), escuchó hoy a testigos en el caso de la presunta desaparición forzada del profesor, periodista y activista opositor dominicano Narciso González, ocurrida el 26 de mayo de 1994 durante el último Gobierno de Joaquín Balaguer (1906-2002).

La audiencia pública del caso inició con el testimonio de Altagracia Ramírez, la esposa de Narciso González, quien narró a los jueces la historia de la desaparición de su compañero y el posterior proceso judicial emprendido sin resultados positivos hasta la fecha.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló en el resumen de su acusación que la desaparición de González fue una consecuencia directa de sus posturas políticas, especialmente por sus denuncias de fraude electoral en contra de Balaguer, quien gobernó República Dominicana en los períodos de 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996.

La CIDH detalló que, además, el Estado alteró pruebas y documentos relacionados al caso, se ha negado a investigar a los responsables, lo que calificó como una afrenta a la libertad de expresión.

González, que desapareció cuando tenía 52 años, fue un férreo opositor de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo (1891-1961) y posteriormente de Balaguer, a quien acusó públicamente de cometer fraude electoral con el Ejército y las fuerzas armadas como cómplices.

Los familiares de la presunta víctima son representados en el juicio por los abogados del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), mientras que el Estado dominicano está representado por el procurador General, Bolívar Sánchez y otros agentes oficiales.

La audiencia pública de este caso ante la CIDH concluirá mañana en la sede del tribunal en Costa Rica, cuyos jueces podría emitir un fallo este año.