El gobierno de Israel está "preparado para lo peor" en una confrontación con activistas pro palestinos que intentan romper el bloqueo marítimo contra la Franja de Gaza, pero tiene esperanzas de que el grupo desista de su plan, dijo el miércoles un ministro del gabinete.

El ministro de Información Yuli Edelstein llamó a las organizaciones a cambiar de rumbo y entregar sus medicinas y materiales de construcción a Gaza por un puerto israelí. Los activistas rechazaron esa propuesta el miércoles.

Los 10 buques en la flotilla podrían zarpar esta semana. Israel ha dicho que no se les permitirá llegar a Gaza.

La base de operaciones de la flotilla está en Grecia, pero los activistas no han querido revelar la posición exacta de los barcos por razones de seguridad.

Israel ha impuesto el bloqueo contra Gaza desde que el grupo extremista islámico Hamas tomó el control del territorio en 2007.

El año pasado, nueve activistas turcos murieron en un operativo de fuerzas israelíes contra una flotilla similar. Ambos lados se culparon entre sí por la violencia.

Desde entonces, Israel ha relajado algunas restricciones en la frontera con Gaza y ha permitido la entrada de la mayoría de los bienes de consumo por Israel.

Edelstein llamó a la flotilla desacertada e insistió en que Gaza no sufre una crisis humanitaria. Un oficial de la ONU en Gaza dijo que no está de acuerdo.

"Hemos visto muy poco impacto sobre la vida de los refugiados palestinos viviendo en la Franja de Gaza" en el último año, dijo Milina Shahin. "La situación humanitaria sigue igual".

Israel continúa limitando la importación de cemento, hierro y otros materiales de construcción a Gaza, y permite esos envíos solamente para proyectos que tienen supervisión internacional. Israel argumenta que tales materiales de construcción pueden ser desviados por Hamas para fines militares.