El presidente Mauricio Funes dijo el miércoles que ordenó detener a los proveedores de droga de las pandillas, porque la disputa entre esos grupos para controlar territorios donde distribuir drogas genera violencia y asesinatos en El Salvador.

"La principal causa de asesinatos, de homicidios no es otra que justamente esta pelea o esta batalla entre las pandillas por el control de ese mercado", dijo Funes en un discurso de graduación de un grupo de nuevos policías.

El mandatario señaló que "es una prioridad identificar y detener a los principales proveedores de droga en nuestro territorio", porque así "no hay materia prima para comercializar, para dedicarse a la venta del menudeo" de parte de los pandilleros.

Funes dijo que meses atrás la principal fuente de ingresos de los pandilleros eran las extorsiones a transportistas y comerciantes y que eran dirigidas, en un 90% de líderes recluidos en diferentes cárceles.

El presidente del Federación de Empresarios y Transportistas Salvadoreños, Catalino Miranda, dijo recientemente que en el 2010, al menos 137 transportistas, entre empresarios y empleados, fueron asesinados a causa de las extorsiones, mientras que en el 2011 suman 56.

"Con la entrega de tecnología, pero sobretodo, con la sustitución de los antiguos custodios por militares y con la formación de un nuevo personal de seguridad de los centros penitenciarios, hemos logrado romper esa cadena de mando y reducir las extorsiones", apuntó el mandatario salvadoreño.

Funes aseguró que continuará impulsando "un esfuerzo regional, una unión centroamericana, para llevar a cabo esta batalla" contra las pandillas, el narcotráfico y el crimen organizado.

Dijo que la reciente reunión sobre seguridad en Guatemala "radica la clave del éxito, porque estamos convencidos que solo a nivel regional, podemos dar golpes certeros al crimen organizado".