El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, condenó hoy el asesinato de un activista contra la explotación minera en el país cuyo cadáver fue hallado el pasado 14 de junio, tras su desaparición a comienzos del mes.

"Lamento cualquier asesinato que ocurre en el país, tenga las motivaciones que tenga. Por supuesto, me sumo al dolor de la familia y del movimiento ambientalista por la pérdida de estos cuatro militantes del movimiento defensores del medio ambiente", dijo Funes.

El gobernante reaccionó así ante el asesinato de Juan Francisco Durán, de 30 años, y de otros tres activistas, estos últimos ocurridos el año pasado.

Funes ratificó que no permitirá la explotación minera en el país, a la vez que ofreció "mayor seguridad al movimiento ambientalista" al considerar "justas" su lucha y sus demandas.

"Yo no voy a permitir ningún proyecto de explotación minera en el país, eso lo he dicho, esa es la posición oficial", insistió el gobernante, según un comunicado difundido por la Presidencia.

Durán era miembro del Comité Ambiental de Cabañas para la Defensa del Agua y los Recursos Naturales (CAC), una organización que promueve la defensa del medio ambiente frente a los impactos de la explotación minera en la zona de El Dorado, en San Isidro Cabañas (61 kilómetros al noreste de San Salvador).

Este es el cuarto caso de este tipo que se registra en el país después del asesinato, en junio de 2009, del ambientalista Marcelo Rivera, así como Ramiro Rivera y Dora Recinos Sorto, tiroteados en diciembre de ese mismo año, aunque la Policía atribuyó estas dos últimas muertes a "agresiones mutuas" entre familiares.

Después de lo ocurrido a Durán, la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica indicó que "está claro que la espiral de asesinatos y amenazas contra defensores ambientales y de derechos humanos en (el departamento de) Cabañas (centro) tiene vínculos directos con la presencia de empresas y proyectos mineros en esa localidad".