Francia ha enviado armas a los rebeldes libios de las áreas montañosas al sur de Trípoli para intentar desbloquear la guerra y permitir que los opositores a Muamar al Gadafi puedan avanzar hacia la capital y desencadenar allí una revuelta, revela hoy "Le Figaro".

Francia transportó por vía aérea hasta las montañas de Jebel Nefusa lanzagranadas, fusiles de asalto, metralletas y misiles anticarro tras haber constatado a principios de mayo que la ofensiva de los rebeldes no conseguía ganar terreno y que los frentes corrían el riesgo de estabilizarse.

Según un alto responsable francés no identificado por "Le Figaro", Francia actuó esta vez en solitario para llevar todo ese material entregado con un sistema de paracaídas que permite un aterrizaje de gran precisión porque "no había otra forma de proceder".

Hasta entonces, el Consejo Nacional de Transición (CNT) había recibido armamento por avión en su feudo de Bengasi procedente de Qatar o de otros emiratos del Golfo Pérsico que luego se enviaba por barco hasta Misrata, cercada por las tropas de Gadafi.

En cuanto al objetivo de esta operación francesa, parte del razonamiento -de acuerdo con un responsable francés citado por el periódico- de que "si los rebeldes llegan a las proximidades de Trípoli, la capital se rebelará contra Gadafi".

Una convicción que se basa en que "a los mercenarios del régimen ya nos se les paga y apenas se les da de comer" y en que -según la misma fuente- "hay una severa escasez de gasolina, la población no aguanta más".

De acuerdo con "Le Figaro", el aprovisionamiento en armamento recibido por los rebeldes bereberes de las montañas les ha permitido asentar su control en una amplia zona que va de la frontera con Túnez hasta Gharian, a unos 60 kilómetros al sur de Trípoli.

Eso les ha permitido, entre otras cosas, acondicionar pistas de aterrizaje a las que ahora llegan pequeños aviones del Golfo Pérsico que toman el relevo de las entregas francesas.

Ayer por la tarde, el presidente francés Nicolas Sarkozy recibió en París a una delegación del CNT encabezada por su primer ministro, Mahmud Jibril, que entre otras cosas dieron cuenta de la situación de los diversos frentes.

El ministro de Información de los rebeldes libios, Mahmud Shammam, aseguró al término del encuentro que no habían pedido ayuda militar específicamente a Sarkozy, pero agradeció la implicación en la guerra de Francia y de la OTAN en general.

Shammam, que descartó cualquier negociación con Gadafi, reiteró su voluntad de sacarlo del poder por todos los medios, incluido el militar.