El Fondo Monetario Internacional exhortó el miércoles a los legisladores estadounidenses a que eleven el límite de la deuda gubernamental, advirtiendo que la inacción en ese sentido pudiera llevar a un aumento en las tasas de interés, lo que a su vez dañaría la economía estadounidense y los mercados financieros globales.

El límite de la deuda es la cantidad de dinero que el gobierno puede tomar prestada para financiar sus operaciones. Estados Unidos alcanzó su límite de 14,3 billones de dólares en mayo.

El país está en riesgo de entrar en no pago de su deuda si no eleva ese límite para el 2 de agosto. El presidente Barack Obama y los líderes republicanos han estado enfrentados sobre un plan para elevarlo.

El límite deberá ser incrementado "rápidamente para evitar un choque grave a la economía y los mercados financieros mundiales", dijo el FMI en su reporte anual sobre la economía estadounidense.

Los republicanos insisten en reducciones substanciales de gastos antes aceptar un incremento del límite, inclusive recortes en el programa de salud para ancianos, Medicare. Los demócratas dicen que cualquier acuerdo tiene que incluir un aumento de impuestos.

EL FMI advirtió además en su reporte anual que el crecimiento de los déficits presupuestarios en Estados Unidos representa un riesgo para la economía, pero el Fondo se pronuncia por una estrategia a largo plazo para reducir el déficit, no recortes profundos inmediatos ni aumentos de impuestos.

Reducir el déficit demasiado rápidamente pudiera frenar la recuperación econñómica del país.

La economía de Estados Unidos va a crecer este año y el año próximo, pero a un paso lento, dijo el FMI.

El Fondo proyecta que la economía va a expandirse 2,5% este año y 2,7% en 2012. Los consumidores siguen pagando deudas, lo que va a reducir su poder adquisitivo y los recortes presupuestarios a niveles federal, estatal y local van a reducir también la demanda.

El pronóstico del FMI está por debajo de las proyecciones de la Reserva Federal. La Fed dijo que espera que la economía crezca hasta 3,3% el año próximo. Muchos analistas privados, no obstante, son más pesimistas y se acercan más al pronostico del Fondo.