El Fondo Monetario Internacional elogió las políticas sociales del presidente Evo Morales porque han permitido reducir la extrema pobreza y apoyó el control de precios en los alimentos siempre que no se mantenga por mucho tiempo.

Según el organismo, el aumento en los precios de los alimentos en el mundo tiene un fuerte "impacto social" por lo que aconseja a los gobiernos "políticas sociales focalizadas" en los pobres y el control de precios puede ser una de ellas, dijo el jefe de la misión para Bolivia, Gabriel Lopotegui.

"Los acuerdos de precios nos parecen instrumentos útiles para enfrentar situaciones inmediatas pero como políticas de mediano plazo. Nosotros creemos que los mercados funcionan con reglas claras y libertad de precios, para que se dé a largo plazo un aumento de la producción", dijo Lopotegui ante una consulta de la AP durante una disertación el martes.

El viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, aseguró el miércoles que las regulaciones continuarán "para beneficiar al consumidor y cuando los precios excedan... Es obligación del gobierno garantizar el abastecimiento a precio justo".

En 2009 Morales comenzó aplicar controles de precios en algunos alimentos y regulaciones a las exportaciones agrícolas para hacer frente a una caída en la producción por efectos climáticos que derivó en un aumento de precios. El alza en los precios y la escasez de algunos alimentos repercutió negativamente en la popularidad del mandatario.

El gobierno autoriza la exportación de soja, aceites, maíz y azúcar, entre otros productos, sólo si el marcado local está abastecido, lo que ha derivado en una reducción de las exportaciones agrícolas en el primer trimestre del año.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (ANAPO), Demetrio Pérez, calificó como un "error" el control de precios del gobierno porque desmotivó a los productores y "redujo la producción" de alimentos en 2010.

Pero para Lopotegui el control de precios desde el Estado no está mal si el objetivo es "proteger a los sectores más vulnerables" ante el incremento de precios y si se aplica "en el corto plazo".

El FMI también elogió la redistribución de la renta petrolera que aplicó el gobierno socialista de Morales desde 2006 con la nacionalización del petróleo. Esos bonos para los ancianos, escolares y madres embarazadas han permitido, según Lopotegui, reducir la extrema pobreza.

En 2006 el 37,7% de los bolivianos vivían con un dólar al día. En 2009 el porcentaje se redujo al 26% pero Bolivia aún está lejos del nivel promedio para América Latina de 8% de la población con ingresos diarios menores a un dólar.

Lopotegui dijo que el desafío para Bolivia es continuar con esa política, pero organizaciones privadas alertaron que los bonos no serán sostenibles si dependen de los buenos precios del gas natural, la mayor riqueza del país.

El representante del FMI reconoció que uno de los mayores problemas para el despegue de la economía boliviana es la falta de inversión privada.

El organismo estimó que la economía boliviana crecerá este año 4,5%, medio punto menos que la proyección gubernamental y por debajo del promedio para la región, y estimó una inflación de 7,9%, casi dos puntos más que la previsión oficial.