El cantante panameño Rubén Blades, que renovó la música salsa con letras de historias urbanas, dijo hoy que prepara la publicación de su primer libro de poemas que escribió "día a día" con "observaciones emocionales" de todo un año.

El reconocido y múltiples veces ganador del premio Grammy dijo a los periodistas que el libro de poemas ya está terminado y que sólo le falta contactar con algunos amigos suyos que son escritores para que le ayuden a corregirlo y a buscar quién lo edite.

Blades señaló que la factura de estos versos es distinta a sus composiciones musicales, pero que quizá es "un poco presuntuoso llamarles poemas" y que más que todo son "observaciones diarias".

"Lo que hacía era que todos los días escribía algo que tenía que ver con emoción, observación emocional, todos los días por un año, empezando de enero 1 hasta diciembre 31 y al final tengo 360 y pico de observaciones que no todas tienen que ser buenas", indicó el autor del tema musical "Pedro Navaja".

Blades reconoció que aunque no ha leído mucha poesía sí tiene influencias claras del compositor, poeta y músico brasileño Vinicius de Moraes, así como del vate austríaco George Trakl, considerado uno de los pioneros de las vanguardias y el expresionismo literario.

El artista y exministro de Turismo de Panamá adelantó que piensa hacer "una edición en español y otra en inglés, pero en Panamá y darle el trabajo a la gente aquí", apuntó.

Blades habló de este y otros temas en una rueda de prensa en la que dio detalles de la primera de tres presentaciones en vivo que realizará hoy, mañana y el jueves próximo en un discoteca de la capital.

El cantante y actor panameño, que el próximo 17 de octubre será reconocido con el Premio Raúl Juliá por la Organización Hispana de Actores Latinos (HOLA), en Manhattan, admitió que vivió durante más de un año como indocumentado en Nueva York, adonde emigró en los años 70 para iniciar su carrera musical.

Explicó que durante el tiempo que estuvo como indocumentado en la "Gran Manzana" nunca cambió su rutina diaria y siempre evitó meterse en problemas.

"Lo único que le pedía a Dios era no enfermarme, porque si tú te enfermas y no tienes tus papeles no hay plata en el mundo ni nada en el mundo que te arregle" este problema, afirmó Blades.

El artista panameño dijo que finalmente en 1975 logró arreglar sus documentos para legalizar su estancia en los Estados Unidos con la ayuda de un abogado argentino.

Blades consideró que no hay problema con la exigencia de visados porque la política migratoria es "potestad de cada país", pero que el conflicto radica en la "hipocresía" que existe de utilizar a los indocumentados y explotar su trabajo de forma "injusta e inhumana y en labores que no son atractivas para la población estadounidense".

"Esa es la gran hipocresía", afirmó Blades, que además censuró la denominada Ley de Arizona que criminaliza a los indocumentados porque es una norma que asume que si una persona da la impresión de ser latina tiene la posibilidad de ser indocumentado, lo cual es "sumamente peligroso", afirmó.