Ecuador propuso hoy la creación de un sello mundial de desarrollo alternativo como herramienta de apoyo de la comunidad internacional a los proyectos contra el narcotráfico en los países productores de drogas ilícitas.

La iniciativa fue presentada por el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes de Ecuador (Consep), Rodrigo Vélez, ante responsables de la política antidroga en la Unión Europea (UE), Latinoamérica y el Caribe.

"Ecuador propone el desarrollo de un proyecto mundial relacionado con la creación de un sello de desarrollo alternativo, semejante al sello de Comercio Justo", precisó Vélez al intervenir en la XIII Reunión de Alto Nivel del Mecanismo de Coordinación y Cooperación en Materia de Drogas América Latina y el Caribe (ALC-UE).

La cita en Bogotá, de dos días, reúne desde el martes a más de cien delegados de las tres regiones, convocados para pasar revista a los avances del Mecanismo antidrogas ALC-UE, establecido en 1998 por iniciativa del bloque europeo, y adoptar una declaración.

Vélez explicó que la certificación del sello que sugiere debe comprometer "el apoyo, en este caso de la Unión Europea, económico, moral y político" a los países afectados por el narcotráfico.

"Es un proyecto no solamente para la región suramericana, sino centroamericana y caribeña", aclaró el funcionario ecuatoriano.

El autor de la iniciativa explicó que el que llama Sello de Desarrollo Alternativo puede tomar en consideración programas regionales con la implantación de proyectos de distinta naturaleza.

Entre ellos mencionó proyectos productivos para sectores de población de zonas de alto riesgo y de sustitución de cultivos ilícitos por otros aptos para la región andina, como el café y el cacao.

Además, dijo que este sello puede considerar proyectos de preservación del ambiente en "zonas protegidas y de recuperación de la biodiversidad" en áreas afectadas por cultivos de uso ilícito.

Vélez agregó que también puede considerar programas de inclusión social y económica de víctimas de desplazamiento forzado interno y transfronterizo, y de asistencia técnica "para dotar de valor agregado el quehacer productivo y garantizar su sostenibilidad".

"Para contextualizar el enfrentamiento a la realidad de las drogas y otorgarle consecuencias prácticas es indispensable abrir los mercados de los países miembros de la UE a la producción de América Latina y el Caribe", consideró Vélez, cuya intervención fue seguida con interés por el auditorio.

El ecuatoriano agregó que, del mismo modo, es indispensable que la UE contribuya a "la sostenibilidad de proyectos de desarrollo alternativo, incluido el preventivo, en la apertura comercial y en la asistencia técnica para incorporar valor agregado a los productos e incrementar su productividad".

"En este ámbito, para combatir la rentabilidad económica del negocio de las drogas e incidir en la reducción de su oferta y demanda debemos considerar el mejoramiento de la calidad de vida de nuestras naciones", apuntó luego.

Vélez opinó que la cooperación debe estimular el incremento de la oferta y la demanda de la producción de bienes y servicios de América Latina y el Caribe teniendo en cuenta los Objetivos (de Desarrollo) del Milenio (adoptados por la ONU en 2000).

La propuesta del responsable del Consep fue respaldada de manera pública por varias delegaciones, entre ellas las de Argentina, Bolivia, Perú y Uruguay.