El incendio que ha calcinado más de 28.000 hectáreas cerca del laboratorio nuclear de Los Álamos, en Nuevo México, continuó ardiendo sin control durante el día de hoy, en el que las autoridades insistieron en minimizar el peligro de una fuga radiactiva.

El fuego, bautizado como "Las Conchas", incrementó su tamaño un 12 % durante la última jornada y se estima que podría rebasar las 40.000 hectáreas a pesar de los esfuerzos de los equipos de extinción en los que trabajan mil bomberos con el apoyo de la Guardia Nacional.

Hasta la fecha únicamente se detectó un foco de fuego dentro del área perteneciente a las instalaciones nucleares, unas llamas que se produjeron el pasado lunes y que fueron extinguidas rápidamente, según los gestores del laboratorio.

La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por si sigla en inglés) realizó hoy varios análisis del aire en la zona afectada por el incendio sin que se hayan detectado partículas radiactivas, según se desprendió de los resultados preliminares.

"Lo que se ve en este fuego es exactamente lo mismo que veríamos en cualquier fuego en Nuevo México", aseguró Charles McMillan, director del laboratorio, desde donde se intenta tranquilizar a la población.

El Laboratorio Nacional de Los Álamos es un centro en el que se realiza investigación clasificada sobre armas nucleares y fue el lugar donde se desarrolló la primera bomba atómica.

Sus responsables reiteraron hoy que no existe una amenaza actual sobre los materiales radiactivos almacenados en sus instalaciones, algo que hicieron extensible a los diez mil barriles de basura radiactiva contaminados con plutonio alojados en el Área G del complejo, una zona en superficie más expuesta a los elementos.

Durante la jornada del miércoles los bomberos realizaron quemas controladas para limpiar de rastrojos el perímetro del laboratorio por su vertiente oeste, más expuesta al frente del incendio.

La ciudad de Los Álamos, donde residen 12.000 personas, fue evacuada el lunes en previsión de que el fuego que comenzó el domingo pudiera afectar a la zona urbana.

En el laboratorio se llevan a cabo estudios e investigaciones que van desde la exploración espacial a la medicina, pasando por la seguridad nacional, las energías renovables, las supercomputadoras o la nanotecnología.

El presupuesto del laboratorio, que emplea a unas diez mil personas, es de unos 2.200 millones de dólares anuales. Los Álamos es, junto con el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, el único donde se hace investigación clasificada sobre el diseño de armas nucleares en Estados Unidos.

Estados Unidos está viviendo uno de los veranos más intensos en cuanto a incendios forestales se refiere, especialmente en los estados del sur del país, donde la climatología es más árida.