La ciudad minera de Calama paralizó el miércoles sus actividades en protesta porque los millonarios recursos que generan sus yacimientos de cobre no favorecen a la localidad.

Con la consigna "producimos cobre, seguimos pobre", la paralización por un día fue convocada por Esteban Velásquez, alcalde de Calama, a unos 1.600 kilómetros al norte de esta capital.

El transporte público, el comercio, el sector educacional así como los trabajadores mineros se plegaron al paro, que Velásquez consideró es la primera advertencia para que sus demandas sean acogidas por el gobierno.

"La verdad es que nos sentimos muy dejados de lado, muy postergados, tenemos un retraso de 30, de 40 años por lo menos en cuanto a infraestructura de todo tipo", afirmó el alcalde en declaraciones el miércoles a la capitalina radio Cooperativa.

Se quejó de que la comuna de Calama cuenta con los gigantescos minerales de Chuquicamata y Radomiro Tomic, de la estatal Codelco. Entre ambos minerales se genera alrededor del 50% de la producción total de la empresa estatal.

El alcalde señaló que los diversos gremios que han adherido a la paralización se debe a que "el centralismo nos asfixia... somos el distrito minero que más aporta recursos al erario nacional".

Los calamenos piden que al menos el 5% de los recursos generados por el cobre queden en su ciudad para su desarrollo.

Calama es una ciudad de unos 140.000 habitantes situada a 2.400 metros sobre el nivel del mar en medio del desierto del norte del país.