Brasil y Noruega se sumaron a la lista de otras selecciones favoritas que debieron emplearse a fondo ante rivales tenaces en el Mundial femenino de fútbol, al salir a flote el miércoles con victorias por la mínima diferencia.

Con gol de Rosana en los primeros minutos del segundo tiempo, Brasil le ganó 1-0 a Australia en su debut por el Grupo D. En el otro duelo de la llave y con un tanto en la recta final, Noruega derrotó por idéntico marcador a Guinea Ecuatorial.

Puede ser que la brecha se ha achicado en el fútbol femenino o que a las favoritas les está costando entrar en ritmo, pero todas las potencias tuvieron que luchar en sus debuts. Ninguna pudo ganar por más de dos goles.

En Moenchengladbach, Rosana marcó el gol brasileño a los 54 minutos. Cristiane peinó la pelota para que Rosana definiese magistralmente: con un toque se quitó de encima a una defensora y remató de zurda para batir a la arquera Melissa Barbieri.

Lisa De Vanna se perdió el empate a los 87, cuando remató por encima del travesaño tras quedar en un mano con la arquera brasileña Andreia.

Brasil, que perdió ante Alemania la final del previo Mundial, tuvo muchas penurias para generar ocasiones ante una defensa australiana muy bien parada. Marta, considerada como la mejor jugadora del mundo, apenas gravitó.

En el otro partido, Emilie Haavi anotó a los 84 minutos para el triunfo de Noruega sobre Guinea Ecuatorial.

La historia del pasado Mundial, hace cuatro años, fue muy diferente. Alemania, en su debut, goleó 11-0 a Argentina y se anotaron 39 tantos en los primeros ocho partidos, en contraste con los 14 que se han facturado hasta ahora.

"Tenemos un equipo fuerte y eso se pudo apreciar hoy", dijo Rosana. "Jugamos bien y nos defendimos bien".