Brasil anunció el miércoles el envío de una comisión para discutir con autoridades rusas la veda a la compra de carne procedente del país suramericano.

La delegación encabezada por el secretario de defensa agropecuaria, Francisco Jardim, llegará el lunes a Moscú para argumentar que hay frigoríficos brasileños que cumplen con la totalidad de los requisitos sanitarios rusos y que están aptos para exportar carne a ese país.

"Vamos a presentar industrias que cumplen 100% de las exigencias rusas", declaró a periodistas el ministro de Agricultura, Wagner Rossi. "Enviamos todas las informaciones solicitadas y nos pusimos a disposición para aportar cualquier otro dato necesario para superar esta restricción".

Rusia restringió en abril el envío de carne bovina, suina y pollo desde 13 frigoríficos brasileños y el 3 de junio amplió la veda a 90 empresas por considerar que existen deficiencias en los controles sanitarios de Brasil.

El ministro indicó que las ventas de carne brasileña a Rusia alcanzan alrededor de 4.000 millones de dólares por año.

La veda fue adoptada después de que técnicos rusos visitaron plantas de carne en Brasil y determinaron que había deficiencias en materia sanitaria.

Las restricciones provocaron una situación de crisis entre los productores de carne de puerco debido a que 45% de las exportaciones brasileñas de esa carne tenían a Rusia como destino.

Según Rossi, actualmente hay 140 empresas aptas para retomar las ventas de carne a Rusia. Anunció además que el gobierno invertirá 50 millones de reales (31,2 millones de dólares) en los próximos meses para modernizar los laboratorios de análisis de alimentos a fin de dar mayores garantías sanitarias.