Un artefacto explosivo incendiario fue arrojado esta madrugada por desconocidos contra la casa de un dirigente del River Plate, cuyo equipo descendió a la Segunda División el domingo pasado, sin causar víctimas, informaron fuentes policiales.

El atentado fue cometido en el barrio porteo de Villa Urquiza contra la casa del vocal riverplatense Daniel Mancusi, de la directiva que preside Daniel Passarella, cuyo domicilio, situado en las afueras de Buenos Aires, cuenta con custodia policial desde la semana pasada.

El fuego, sofocado por los bomberos, dañó parte del frente de la casa de Mancusi y de otra aledaña.

"Estoy muy apenado por todo lo que está pasando. Creo que no merecemos este trato por parte de la sociedad en general. Fuimos al club a ayudar y lamentablemente tuvimos la desgracia de que el equipo haya descendido de categoría", dijo el dirigente a la prensa.

Mancusi comentó que había recibido amenazas telefónicas desde el pasado día 30 de abril, cuando el River Plate ya estaba cerca de los puestos del descenso del torneo Clausura 2011, de la Primera División.

"Estoy preocupado. Nunca imaginé que esto podría pasar. Creo que tendríamos que tener más cobertura por parte del Estado", indicó.

Consumado el domingo el descenso del River Plate numerosos hinchas violentos provocaron graves incidentes en el estadio 'Monumental' y en sus alrededores, con destrozos de todo tipo contra el club y la propiedad privada de los vecinos.

Passarella echó la culpa de la actual situación del equipo y el club a su antecesor en la presidencia, José María Aguilar. "Si alguno cree que no hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance para salvar al River, le pido disculpas", dijo.

También ratificó que no piensa renunciar a su cargo, como le han pedido algunos opositores y muchos hinchas del River.

"No creo que me tenga que ir del club. La gente pide que haga todo en un año y medio, pero no se puede", añadió.