Naumburgo acoge desde hoy una exposición que tiene como punto de partida a uno de los artistas más relevantes del siglo XIII, cuyo nombre se desconoce pero cuya obra culminante alberga la Catedral de San Pedro y San Pablo de esta ciudad germana.

La muestra, titulada "El maestro de Naumburgo. Escultor y arquitecto en la Europa de las catedrales", reúne por primera vez más de 300 obras, desde esculturas y trabajos en piedra, hasta pinturas sobre vidrio y miniaturas, procedentes de diversos países y vinculadas a este artista anónimo y a su escuela.

Numerosos préstamos de catedrales y museos franceses han sido restaurados para la exposición y han viajado hasta Alemania, como los capiteles de las ruinas del castillo de Coucy, donde el "maestro de Naumburgo" dejó su primera huella.

La estrecha colaboración con museos, instituciones y expertos nacionales y extranjeros permite por primera vez ofrecer una visión única del intercambio cultural y artístico en la Alta Edad Media en Europa, al tiempo que localiza la obra del "maestro de Naumburgo" en su contexto europeo de mediados del siglo XIII.

Otros objetos difíciles de transportar han sido recreados especialmente para la muestra para poder ofrecer un verdadero compendio de las esculturas catedralicias de la Alta Edad Media.

La exposición, bajo el auspicio de la canciller germana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, aborda la creación del grupo de artistas vinculados al nombre del "maestro de Naumburgo" y que alcanzó una posición notoria en la época en el ámbito de la arquitectura.

Inspirado por la arquitectura de la catedral de Reims, este artista del medievo, cuyo nombre se fue diluyendo con el paso del tiempo hasta convertirse en anónimo, llegó a las ciudades alemanas de Maguncia, Naumburgo y Meissen pasando previamente por diversas ciudades de Francia y Lorena.

El presbiterio occidental de la Catedral de San Pedro y San Pablo, con sus célebres estatuas de los fundadores, la más conocida la de la margravina Uta, y los altorrelieves del coro alto con escenas de la Pasión, constituye su obra más representativa y uno de los máximos ejemplos de la arquitectura de la Alta Edad Media.

El público tendrá ocasión de conocer durante 127 días, hasta el 2 de noviembre, el contexto y trasfondo históricos, teológicos y artísticos de esta obra de arte a partir de los objetos expuestos en una superficie total de 2.500 metros cuadrados de superficie repartidos en cinco espacios diferentes.

En el palacete del mercado, una exposición de esculturas, modelos y planos ofrecen una visión única en el mundo de las catedrales góticas y de sus arquitectos, así como los cambios en los conceptos de religiosidad, arquitectura y comprensión de la naturaleza en el siglo XIII.

Las muestras en la Catedral de San Pedro y San Pablo, la Iglesia de Santa María, la clausura y el jardín de la catedral confrontan la obra del "maestro de Naumburgo" con otras creaciones clave de la escultura europea de su época.

La Capilla de San Gil, con pinturas murales de alrededor de 1220 es una joya del arte centroalemán del siglo XIII y fue construida aproximadamente al mismo tiempo que la catedral, del románico tardío.

La Capilla de San Juan fue construida a mediados del siglo XIII por el taller del "maestro de Naumburgo" para el edificio de la curia de un canónigo y destaca por sus capiteles decorados con hojas y su construcción llena de filigranas.

Por último, el museo local "Hohe Lilie" acerca al público a la "herencia" (siglos XVI a XXI) del "maestro de Naumburgo", cuya actividad marcó en Alemania la transición del románico tardío al gótico temprano, y sobre todo de la figura de Uta, con su misteriosa mirada.

Complementa esta muestra un amplio programa cultural con conciertos, espectáculos teatrales, lecturas y excursiones guiadas.

La eterna discusión entre los expertos de si "el maestro de Naumburgo" era francés o alemán encuentra en esta amplia exposición una respuesta de consenso: era europeo.