El Comité de Finanzas del Senado de EE.UU. realizará el próximo jueves un "simulacro de voto" sobre los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Colombia, Panamá y Corea del Sur, informó hoy el presidente del Comité, Max Baucus.

El objetivo de esta votación es determinar el apoyo del Congreso a los pactos comerciales negociados por Estados Unidos bajo el Gobierno de George W. Bush en la llamada "vía rápida", que obliga a los legisladores a votar un texto sin hacer modificaciones.

Con el "simulacro", los legisladores aprovecharán para hacer las recomendaciones a la Casa Blanca sobre cada uno de los borradores de los proyectos de ley.

Posteriormente la Casa Blanca, tras analizar estas recomendaciones, deberá enviar al Legislativo la versión final de cada uno para su votación definitiva, que podría tener lugar antes del receso estival que se inicia en agosto, según fuentes del Congreso.

Baucus hizo el anuncio sobre el ensayo de voto poco después de que demócratas y republicanos lograran un acuerdo bipartidista para extender, hasta diciembre de 2013, la Ley de Ajuste Comercial (TAA, por su sigla en inglés), que ofrece ayuda económica y de capacitación laboral a trabajadores estadounidenses perjudicados por la competencia del comercio exterior.

Además del "simulacro de voto" de los TLC, el comité también votará este jueves sobre la TAA, que estará incluida en el TLC de Corea del Sur.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, elogió el acuerdo sobre la TAA y la próxima votación de los pactos comerciales que, a su juicio, ayudarán a crear decenas de miles de empleos.

El mandatario estadounidense "ha luchado por una ambiciosa agenda comercial que duplica las exportaciones en cinco años, nivela el terreno para los trabajadores estadounidenses, y refleja los valores estadounidenses", dijo Carney en un comunicado.

Para Obama, agregó, la TAA contiene elementos clave que permitirán que los estadounidenses accedan a buenos empleos para mantenerse en la clase media.

La Casa Blanca había amenazado con retrasar el envío de los TLC al Congreso para su votación definitiva hasta que el Congreso prorrogara la TAA, que fue extendida por última vez en 2009.

Los tres pactos comerciales fueron suscritos durante la presidencia de George W. Bush, pero el Congreso nunca los sometió a voto por distintas objeciones mientras estuvo bajo control demócrata.

En el caso de Colombia, por ejemplo, los demócratas mandaron al congelador el TLC y exigieron mayores logros en materia laboral y de derechos humanos en ese país.

La negativa de los demócratas, a su vez, permitió que la Casa Blanca continuara negociando cambios a los proyectos de ley, para recabar más apoyo a su aprobación en el Legislativo.

Así, en abril pasado, EE.UU. y Colombia suscribieron un plan de acción mediante el cual el Gobierno de Bogotá se comprometió a dar pasos concretos para mejor las condiciones laborales en ese país.

El acuerdo de hoy, según Baucus, aportará "miles de millones de dólares" a la economía estadounidense, restablecerá programas "clave" dentro de la TAA, y creará más oportunidades para abrir mercados para los trabajadores, agricultores y pequeños negocios de Estados Unidos.

Baucus reconoció en un comunicado que el camino para llegar a este acuerdo ha sido tortuoso pero, al final, "nuestra economía necesita estos trabajos y estas oportunidades".

Según la oficina de Baucus, la Administración Obama revisará las recomendaciones del Senado durante la votación del jueves próximo sobre el borrador de los proyectos de ley para la aplicación de los tratados comerciales.

Posteriormente, el Ejecutivo estadounidense deberá presentar formalmente la versión final de los proyectos de ley para su votación definitiva en ambas cámaras del Congreso.