La cuarta huelga general y las manifestaciones previstas durante 48 horas Grecia amenazan con paralizar al país como protesta contra las últimas medidas de austeridad del Gobierno, que se deberán aprobar mañana en el Parlamento para recibir ayudas del exterior.

El paro, convocado por los sindicatos del sector privado y público, afectará al transporte aéreo, urbano y marítimo, además a todo tipo de servicio público, según las autoridades griegas y los sindicalistas.

El plan de austeridad propuesto por el Gobierno socialista pretende de recaudar 78.000 millones de euros hasta el año 2015, e incluye privatizaciones, nuevos impuestos sobre ingresos y propiedades y bienes y recortes de sueldos y pensiones.

"Nuestras movilizaciones continuarán hasta cuando estén en vigor estas políticas" dijo a Efe Stakis Anesti, un portavoz de la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE).

Según explicó Anesti, la protesta tendrá como punto de encuentro la céntrica plaza "Sintagma", frente del Parlamento, donde los sindicatos esperan una participación masiva.

Las autoridades informaron de que unos 5.000 agentes de policía velarán por la seguridad en esa zona.

Según Anestis, algunos de los lemas centrales de la manifestación de GSEE será "NO, al cautiverio de los prestamistas usureros" y "Resistencia y anulación de las medidas antisociales, antilaborales y contra el crecimiento".

A la manifestación de hoy se une la Unión de Funcionarios Públicos (ADEDY).

El Gobierno prevé reducir la fuerza laboral del sector público en un 25 %, al tiempo que se aumentará la semana laboral hasta 40 horas y se estipularán nuevos contrato con un sueldo mínimo de 500 euros mensuales.