Un juez de Delaware autorizó el martes que los Dodgers de Los Angeles establezcan un acuerdo por bancarrota, que los financiará con 150 millones de dólares, después de que el club disipó ciertas preocupaciones planteadas por las Grandes Ligas.

Luego de intercambiar informes sobre la financiación propuesta, en los que se criticaban duramente, los abogados de las Grandes Ligas y del club acordaron que los Dodgers podían seguir con su acuerdo en forma provisional, a la espera de una audiencia prevista para el 20 de julio.

El acuerdo incluye la reducción de una tarifa propuesta para el grupo prestamista, de 4,5 millones de dólares a 250.000, así como el retiro de ciertos plazos relacionados con la venta de los derechos de transmisión de los juegos.

El martes, más temprano, las mayores acusaron al dueño de los Dodgers, Frank McCourt, de quedarse con más de 100 millones de dólares en ingresos y de llevar al equipo hacia una crisis de liquidez. Los Dodgers informaron que las Grandes Ligas trataban de estrangular las finanzas del club.