El parlamento aprobó el miércoles un impopular plan de austeridad, clave para evitar que Grecia caiga en un devastador cese de pagos de su deuda, mientras policías antidisturbios chocaron con manifestantes en las calles de Atenas, dejando decenas de heridos en ambos bandos.

El plan de 28.000 millones de euros (40.000 millones de dólares) en recortes de gastos y alzas de impuestos durante los próximos cinco años fue respaldado por la mayoría de los 300 miembros del parlamento, incluyendo el diputado socialista Alexandros Athanassiadis, quien había dicho previamente que votaría en contra.

Una diputada conservadora rompió filas con su partido al votar también a favor, reforzando la mayoría de cinco escaños que ya tenía el gobierno en el parlamento de 300 miembros.

Un proyecto adicional que detalla cómo serán implementadas las medidas de austeridad deberá de ser aprobado en otra votación el jueves.

La aprobación del plan ocurrió después de un año de recortes que han abatido los salarios del sector público y recortado las pensiones, mientras el desempleo supera el 16%. El plan es esencial para que el país obtenga préstamos cruciales y evite un devastador cese de pagos de su deuda, que tendría grandes repercusiones en el sector bancario de Europa y renovaría la agitación en los mercados mundiales.

Con la aprobación es casi seguro que Grecia recibirá de los acreedores internacionales el siguiente desembolso de 12.000 millones de euros (17.000 millones de dólares) del fondo de rescate griego por 110.000 millones de euros (157.000 millones de dólares).

Las propuestas por parte del gobierno griego han desatado violentas protestas en Atenas, así como la rebelión dentro del gobernante Partido Socialista.

"Debemos evitar el colapso del país con cada esfuerzo posible", dijo el primer ministro George Papandreou en un discurso antes de la votación.

"En el exterior, muchos están protestando. Algunas están sufriendo realmente y otros están perdiendo privilegios. Es su derecho democrático, pero ni ellos, sus familias y nadie más debe sufrir nunca las consecuencias de un colapso. Tenemos que hacer todo lo que se deba hacer para que no caer en suspensión de pagos", agregó.

La votación del miércoles se produjo con un trasfondo de violentas protestas y un segundo día de huelga general que ha paralizado gran parte del país.

La Policía antidisturbios disparó salvas de gases lacrimógenos para hacer retroceder a los manifestantes, que agredían a los agentes con botellas y basura y volcaban barreras.

Las autoridades y los servicios de emergencia dijeron que 21 policías y 15 manifestantes resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales, mientras que 26 personas fueron detenidas.

Varias escaramuzas estallaron temprano por la mañana en Atenas cuando manifestantes trataron de bloquear una importante avenida que lleva al centro de la ciudad y al parlamento. La Policía antimotines respondió con gas pimienta y 10 personas fueron tratadas en un hospital cercano por heridas leves, dijeron funcionarios del hospital.

Grecia ha dicho que solamente tiene fondos hasta mediados de julio, tras lo cual no podrá pagar salarios y pensiones, ni los servicios de su deuda, sin la próxima entrega del paquete de rescate financiero de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional.

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Los periodistas de The Associated Press Christopher Torchia, Demetris Nellas y Menelaos Hadjicostis en Atenas contribuyeron a este despacho.