Digamos que en un universo alterno, Tom Hanks trabaja en un supermercado tipo Wal-Mart. Así empieza su jornada: sale de su auto con una sonrisa amplia y recoge basura tirada en la playa de estacionamiento.

Advierte desde lejos que un artículo rompible está en peligro de caer y corre para acomodarlo. Mientras saluda alegremente a los clientes, organiza a sus compañeros en una cadena para reabastecer estanterías, transformando una tarea aburrida en un juego en el que todos quieren participar.

Tal es nuestro primer vistazo de Hanks como el personaje titular de "Larry Crowne", una historia oportuna sobre un hombre que saca provecho de una mala situación cuando lo echan del trabajo en estos tiempos difíciles y decide volver a estudiar para forjarse un futuro nuevo.

Hanks, protagonista, director, productor y coguionista del filme, piensa que ésa sería su actitud frente a la vida si él fuera Larry y no uno de los astros de cine más famosos del mundo.

"Sería el alma del comedor del personal. Sería el organizador de las fiestas con piñata, cosas así", dijo el actor de 54 años en una entrevista acerca de "Larry Crowne", que se estrena el viernes y lo reúne con su coprotagonista de "Charlie Wilson's War" (Juego de poder), Julia Roberts.

Un ex cocinero de la armada que no fue a la universidad, Larry es el empleado modelo y perpetuo empleado del mes del supermercado U-Mart. Cincuentón, divorciado, con una casa que vale menos que la hipoteca que aún debe, Larry cae a un abismo conocido por millones de personas cuando lo despiden durante una reducción de personal.

Consigue trabajo de tiempo parcial en un restaurante barato y concurre a una universidad local para mejorar sus posibilidades de empleo. De paso, se forja una nueva vida, encuentra amigos y el amor con una maestra depresiva y bebedora (Roberts).

Es un desenlace color de rosa para un tipo de su edad, pero la coguionista Nia Vardalos dice que así es la visión de la vida de Hanks.

"Es una película muy típica de Hanks, así es como debería funcionar el mundo", dijo Vardalos. Hanks produjo "My Big Fat Greek Wedding" (Mi gran boda griega; Casarse se escribe en griego), un inesperado éxito mundial protagonizado por ella y que también narra una historia de optimismo sin límites. "En un mundo según Tom Hanks, un hombre debería poder volver a estudiar, tener una segunda oportunidad y que Julia Roberts se enamore de él".

Por cierto que Hanks no tiene motivos para temer una situación como la de Larry: el ganador de dos Oscar ha sido rico y famoso durante casi toda su vida adulta.

Sin embargo, ha hecho carrera como un hombre del común que realiza sus papeles con total autenticidad, sea un abogado que muere de sida en "Filadelfia", un soldado harto de la guerra en "Salvando al soldado Ryan", un taciturno asesino a suelto en "Camino de la perdición" o un trabajador de FedEx abandonado en una isla desierta en "Náufrago".