El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, aseguró hoy que mantendrá la dolarización de su país porque está convencido que desdolarizarlo tendría un "mayor costo".

"La dolarización se mantiene bajo mi Gobierno porque estoy convencido, y hasta ahora nadie me ha convencido de lo contrario, que el costo de desdolarizar es mayor que el de mantener la dolarización", indicó el mandatario a los periodistas.

Funes señaló que hay funcionarios del Gabinete Económico que "sostienen que la dolarización está afectando", al país, pero aclaró que, a pesar de los aspectos negativos, han "llegado al consenso de mantenerla".

"Esto no debe ser sinónimo de incertidumbre, ni debe mandar un mensaje negativo a los inversionistas privados nacionales e internacionales", aclaró.

No obstante, reconoció que a pesar de que la dolarización ha generado "protección en algunas áreas, ha traído problemas" también, porque ha hecho a El Salvador "mucho más vulnerable a las crisis internacionales".

La crisis económica de los Estados Unidos "nos impactó mucho más que cualquier país de la región centroamericana, ¿por qué?, justamente por estar dolarizados", argumentó.

El 1 de enero de 2001 entró en vigor en El Salvador la Ley de Integración Monetaria, que permitió el curso legal de la divisa estadounidense junto con el colón salvadoreño, cuyo cambio quedó fijado en 8,75 unidades por dólar.

Sin embargo, inmediatamente el sistema bancario convirtió todas las cuentas al papel verde y se retiró en forma paulatina el colón, que al cabo de un par de años dejó de circular.