El gobierno colombiano extraditó el martes a Estados Unidos al narcotraficante Phanor Arizabaleta, un viejo integrante del desarticulado cartel de Cali y quien es requerido por una Corte del Distrito de Columbia por cargos de tráfico de drogas.

Tras la extradición de Arizabaleta se conoció un fallo de la Corte Suprema de Justicia dando su visto bueno a la entrega a Estados Unidos de otro reconocido traficante: Ramón Quintero Sanclemente, alias 'Ramonsito' (sic), el 'Señor de Buga' o 'Máquina', señalado de pertenecer al cartel de las drogas del Norte del Valle, indicó el máximo tribunal al divulgar su decisión en un correo electrónico.

Quintero, de 52 años, fue capturado en abril del 2010 en Quito y deportado ese mismo mes a Colombia para esperar sus trámites de extradición a Estados Unidos, donde una corte del Distrito Sur de la Florida lo solicita desde el 2008 por cargos de lavado de activos y narcóticos. Para su entrega, Quintero debe esperar ahora la ratificación de la medida por parte del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, lo que se da por descontado porque Bogotá regularmente autoriza tales extradiciones desde hace casi una década.

La jefa de prensa de la Policía Judicial (DIJIN), mayor Doris del Campo, explicó telefónicamente que Arizabaleta, de lentes, cabello blanco, enfundado en zapatos deportivos blancos y chaqueta negra, y 12 personas más viajaron a primera hora del martes en un avión de la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA.

La determinación del gobierno de Santos se tomó luego de que en febrero la Corte Suprema le diera el visto bueno a la extradición de Arizabaleta.

De acuerdo con las autoridades de Bogotá, el narco, de 73 años, es señalado de enviar drogas a Estados Unidos desde Colombia, El Salvador, Guatemala y México.

El narcotraficante fue capturado en septiembre del 2010, cuando se desplazaba por calles de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Arizabaleta ya se había entregado a las autoridades en 1995 y condenado a una pena de 28 años de prisión, parte de la cual cumplió en su residencia por afecciones cardíacas, quedó en libertad a inicios de esta década, pero fue recapturado por nuevos cargos de narcotráfico.

El jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar, fue abatido por la Policía en diciembre de 1993, mientras que los capos de Cali, los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez, fueron capturados a fines de los años 90 y extraditados en el 2004 a Estados Unidos, donde purgan condenas de 30 años de cárcel.