El Consejo de Seguridad de la ONU amplió hoy el mandato de la misión del organismo en la República Democrática del Congo (Monusco) hasta el 30 de junio de 2012, al tiempo que decidió que preste su apoyo técnico en la organización y celebración de sus próximas elecciones nacionales, provinciales y locales.

El máximo órgano de seguridad de Naciones Unidas reconoció que la situación de paz y seguridad ha mejorado en el país africano en los últimos años, pero también subrayó su "enorme preocupación" por la situación humanitaria y la persistencia de altos niveles de violencia y abusos contra los derechos humanos.

La resolución aprobada, que fue presentada por Francia, señala que la Monusco dará el apoyo "técnico y logístico" que las autoridades de ese país le soliciten para su próximo proceso electoral a nivel nacional, provincial y local.

A principios de junio, el representante especial de la ONU para la República Democrática del Congo, Roger Meece, dijo al Consejo que el país africano ya está preparado para celebrar elecciones democráticas, y pidió a todas las partes en ese país que tomaran las medidas necesarias para garantizar que esos comicios se celebren de "forma democrática, pacífica y exitosa".

Por ello, el Consejo instó hoy a la Comisión Electoral Nacional lndependiente (Ceni), los partidos politicos y las autoridades congoleñas para que "adopten y apliquen cuanto antes códigos de conducta y aseguren la acreditación de observadores nacionales e internacionales" en esos comicios.

En el informe del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre el país africano que Meece presentó entonces al Consejo se destacaba que la situación es estable en todo el país, salvo en las provincias del este, especialmente en las Kivu y en la Provincia Oriental, donde persiste la violencia.

Los expertos de la ONU destacaron que en el frente humanitario el país africano todavía tiene 1,7 millones de personas desplazadas como consecuencia de su conflicto.

Así, el documento que tuvo la luz verde del Consejo señala que la situación del Congo "sigue constituyendo una amenaza para la paz y la seguridad internacionales en la región", además de recordarle al Gobierno que su responsabilidad primordial es garantizar la seguridad del territorio y proteger a la población civil.

En ese sentido, la resolución condena "los ataques dirigidos contra civiles, la violencia sexual y basada en el género generalizada, el reclutamiento y la utilización de niños por las partes en el conflicto, así como el desplazamiento forzoso y las ejecuciones extrajudiciales".

El Consejo, que en junio está presidido por Gabón, urgió al Gobierno congoleño a que "enjuicie cuanto antes a todos los responsables de abusos contra los derechos humanos y violaciones del derecho internacional humanitario".

La misión de estabilización de la ONU en la RDC es la mayor de sus fuerzas internacionales de paz y cuenta con un total de 22.016 uniformados, de los que 19.815 son militares, 760 observadores militares, 391 policías y el resto personal civil.

Contribuyen con "cascos azules" a esa misión unos 50 países, en su mayoría africanos, pero también otros de Latinoamérica como Bolivia, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay, además de Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, EE.UU., Francia, Reino Unido, Suecia, Suiza, Rusia y Ucrania, entre otros.