Tras una sucesión de noticias económicas nada optimistas en Estados Unidos, como la tasa elevada de desempleo y el estancamiento de los salarios, la confianza de los consumidores cayó en junio a su nivel más bajo.

De acuerdo con un informe que difundió el martes el grupo The Conference Board, el Indice de Confianza del Consumidor bajó en junio a 58,5 unidades, casi seis enteros, desde la cifra revisada de 61,7 en mayo.

"Dada la combinación de desasosiego ante las perspectivas económicas y los ingresos futuros los consumidores quizá continuarán sopesando con mucho cuidado sus decisiones sobre sus gastos", dijo en un comunicado Lynn Franco, directora del Centro de Investigaciones del Consumidor, perteneciente a The Conference Board, un grupo no lucrativo de investigación del sector privado.

Una lectura de 90 unidades en el índice indica una economía saludable. El barómetro mide la apreciación de los estadounidenses sobre las condiciones de las empresas, el mercado laboral y las perspectivas en los próximos seis meses.

Los economistas observan atentamente la confianza de los consumidores debido a que el gasto de éstos representa el 70% de la actividad económica en el país.

Dos años después de que terminara oficialmente la recesión en junio de 2009, persiste la fragilidad en la confianza de los consumidores.

El índice perdió inercia desde que osciló en 2010 entre 50 y 60 puntos, y después escalara en febrero a 72 unidades, su cifra más alta en tres años.

Los resultados de junio constituyen el nivel más bajo desde diciembre de 2010, cuando el índice se ubicó en 57,8 unidades. En junio de 2009, la lectura fue 49,3 enteros.