Cuba acusó de tergiversar la realidad al departamento estadounidense de Estado por colocar a la isla entre los países que no hacen suficientes esfuerzos para combatir la trata de personas, la prostitución y el trabajo forzado.

La directora de América del Norte de la cancillería local, Josefina Vidal, afirmó el martes que el reporte de Washington "constituye una calumnia bochornosa que ofende profundamente al pueblo de Cuba y desconoce una vez más el desempeño ejemplar de nuestro país en la protección de la niñez, la juventud y la mujer".

"La obsesión por intentar justificar una política fracasada y cruel como el bloqueo (o sanciones contra la isla) es la única razón que explica la arbitraria inclusión de Cuba en este listado", consideró la diplomática en una declaración escrita.

La víspera, el Departamento de Estado difundió la 11era edición de su informe sobre el tráfico de personas correspondiente al 2011 y que podría implicar sanciones para los países que no cooperan en la materia, entre los cuales también figuró Venezuela.

Como parte de las sanciones contempladas para estos países, Estados Unidos podría suspender su ayuda no humanitaria o no comercial y oponerse a que estos países reciban financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM), aunque para el caso de Cuba estas instituciones no tienen vínculos con la isla.

El documento norteamericano evaluó a 184 países y consideró que Cuba no cumplía con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas y no hacía esfuerzos significativos para erradicar ese flagelo.

Las autoridades de Washington dijeron no contar con información oficial sobre la forma en que la isla previene los eventuales casos de trafico de personas.

"Aunque Cuba no reconoce este ejercicio unilateral y discriminatorio, al igual que otros gobiernos, Estados Unidos dispone de información actualizada sobre la sistemática gestión de múltiples instituciones cubanas en la prevención y enfrentamiento de la trata de personas", expresó Vidal, quien recordó que la nación caribeña no es país de origen o destino de la trata de seres humanos.