Ahora que el principal candidato socialista a la presidencia de Francia es acusado de intento de violación en Nueva York, la jefa del partido, Martine Aubry, anunció el martes que aspira al cargo.

El anuncio de la secretaria general agiliza la campaña para las elecciones del año próximo en que los socialistas esperan desalojar al impopular Nicolas Sarkozy, luego que las probabilidades de Dominique Strauss-Kahn quedaron prácticamente canceladas.

Aubry enfrenta la primaria partidaria el 1 de octubre. Los socialistas son el principal partido de oposición y si bien se han visto afectados por divisiones, su candidata probablemente será la principal desafiante del conservador Sarkozy.

Muchos votantes izquierdistas consideran que Sarkozy favorece demasiado a los ricos y creen que sus políticas inmigratorias estrictas sólo han contribuido a agravar las tensiones sociales en el país. Algunos de quienes lo votaron en las elecciones pasadas le han quitado su apoyo por suponer que no cumplió sus promesas de aumentar el poder adquisitivo y revigorizar la economía nacional.

Durante meses, las encuestas sugirieron que los socialistas finalmente podrían tener oportunidades con Strauss-Kahn, figura prominente del partido que presidía el Fondo Monetario Internacional, pero Struss-Kahn está bajo arresto domiciliario en Nueva York, a la espera de juicio por intento de violación a una camarera de hotel. El arresto efectivamente puso fin a sus aspiraciones a la presidencia en 2012.

Aubry, autora de la semana laboral de 35 horas, es una figura menos carismática que Strauss-Kahn o Sarkozy, pero se le considera una defensora confiable de las causas socialistas como el bienestar social.

Al anunciar su candidatura el martes, Aubry denunció lo que calificó de políticas "conducidas exclusivamente para el beneficio de los más privilegiados".