Una jueza colombiana aplazó para el 15 de julio la lectura de la sentencia condenatoria contra ocho militares, encontrados culpables de la ejecución extrajudicial de dos hombres de una barriada cercana a Bogotá a los que falsamente presentaron como delincuentes muertos en combate, se informó el martes oficialmente.

Beatriz Sánchez, abogada de los familiares de las víctimas, explicó telefónicamente que la determinación de una jueza de la ciudad de Bucaramanga, al norte del país, se produjo luego de que uno de los uniformados implicados argumentara "a última hora" un cambio de su abogado defensor.

La decisión de la jueza produjo malestar entre los familiares de Eduardo Garzón y Andrés Pesca Olaya, quienes fueron reportados como desaparecidos en marzo del 2008 en Soacha, al sur de Bogotá, y pocos días después presentados por los militares como abatidos en combates en una zona rural de Cimitarra, departamento de Santander, a unos 190 kilómetros al norte de la capital colombiana.

El proceso se lleva en Bucaramanga, que es la capital del departamento de Santander.

El pasado 3 de junio, el mismo tribunal anunció que los ocho militares habían sido hallados culpables, entre otros, de los delitos de homicidio agravado y desaparición forzada. Entre los sindicados figura el coronel retirado del Ejército Wilson Javier Castro.

Las víctimas, Garzón de 26 años y Pesca, de 28 años, aparentemente habían salido de Bogotá rumbo a Santander en busca de ofertas de trabajo.

El grupo de militares está detenido desde mayo del 2009 en una brigada militar en Bucaramanga, a 300 kilómetros al noreste de esta capital.