Las autoridades fiscales chinas están demandando casi dos millones de dólares en impuestos y multas que dicen les debe el artista disidente Ai Weiwei, quien fue excarcelado la semana pasada luego de casi tres meses, dijo el martes un amigo cercano.

Ai fue dejado en libertad el miércoles pasado y las autoridades dijeron que el artista confesó evasiones fiscales y prometió pagar el dinero que debía. Su familia ha negado que Ai deba dinero y han dicho que la acusación es un pretexto para detener al artista, que ha hablado contra el gobierno y la represión de los derechos civiles.

La Oficina de Impuestos de Beijing le dijo a Ai que debe unos cinco millones de yuanes (770.000 dólares) en impuestos no pagados y una multa de siete millones de yuanes (1,1 millones de dólares), lo que suma alrededor de 1,85 millones de dólares, dijo el abogado de derechos humanos Liu Xiaoyuan. Liu no representa legalmente a Ai, pero ha sido su amigo y partidario del artista desde hace años.

Las autoridades chinas tratan a veces de silenciar a sus críticos acusándoles de violaciones de impuestos y otros delitos no políticos.

Ai, que ha exhibido sus obras en Londres, Nueva York y Berlín, ha ganado enormes sumas por la venta de su trabajo en subastas y galerías. El año pasado, Ai llenó el Turbine Hall del museo Tate Modern, en Londres, con millones de semillas de girasol hechas con porcelana. Un montón de 100 kilogramos de esas semillas se vendió por más de 550.000 dólares en Sotheby's en febrero.

La madre de Ai, Gao Ying, dijo que dos funcionarios de la oficina de impuestos entregaron la notificación el lunes y le pidieron a Ai que firmase un documento reconociendo que debía esa suma, pero él se negó. Gao dijo que ella no conocía los detalles de la notificación, pero agregó que las supuestas violaciones ocurrieron en el último decenio.

"No sabemos nada de esos impuestos", dijo Gao. "Estos impuestos datan de hace 10 años. ¿Por qué, si ellos realmente no pagaron sus impuestos, las autoridades no dijeron cada año?".