El gobierno chileno decidió el martes adelantar las vacaciones de invierno en más de 200 colegios ocupados por sus estudiantes en demanda de mejoras en la educación media.

Desde hace alrededor de un mes el gobierno enfrenta protestas estudiantiles y la ocupación de los colegios estatales, así como también de universidades.

La decisión se produce al día siguiente de que dirigentes estudiantiles universitarios y secundarios rechazaran la respuesta del gobierno a sus demandas tras reunirse el fin de semana y anunciaran su participación en un paro nacional este jueves que también comprenderá a los maestros. El gremio de los profesores también exige profundas reformas a la educación.

El ministro de Educación, Joaquín Lavín, informó que a partir del miércoles se iniciará el periodo de vacaciones de invierno de dos semanas en 206 colegios de esta capital ocupados por sus estudiantes. El periodo de vacaciones invernales debía extenderse entre el 11 y 23 de julio.

"La razón de esto es que los alumnos no sigan perdiendo clases", dijo Lavín.

Con anterioridad el titular de Educación había anunciado la prolongación del año escolar hasta el 14 de enero. El calendario normal de clases debía concluir a comienzos de diciembre.

Lavín sostuvo que la decisión no es quebrar la protesta estudiantil sino evitar que continúe la pérdida de clases y que el periodo escolar se prolongue al verano.

El ministro señaló que similar medida se adoptará en provincias, donde también se registran paros y ocupaciones de colegios.

Freddy Fuentes, vocero de los estudiantes secundarios capitalinos, reaccionó señalando la decisión del gobierno "deja en evidencia la falta de capacidad para resolver los conflictos".

Este jueves los rectores de las principales universidades del país deberán resolver si aceptan o rechazan las propuestas de mejoras y mayores recursos que Lavín les adelantó la semana pasada. El gobierno ofreció destinar 75 millones de dólares extras en cinco años a 25 universidades de todo el país para apoyar proyectos universitarios.

El presidente Sebastián Piñera dijo el martes en alusión a las protestas estudiantiles que deben tener el límite de hacerse dentro de la ley y que no se debe privar de estudiar a alumnos que no desean participar en el paro.

Camila Vallejos, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, dijo este martes que "Lavín es cuestionable en su rol de interlocutor porque no ha sido capaz de responder a nuestras demandas, ha tomado una multiplicidad de acciones desesperadas para deslegitimarnos".

A su vez, el representante de los estudiantes de la Universidad Católica, Giorgio Jackson, planteó que "lo que se pretende acá es desgastar y matar la educación pública".