Bernard Madoff, el exfinanciero que perpetró la mayor estafa jamás conocida en la historia de Wall Street y que cumple una condena de 150 años de cárcel por ello, dice con ironía estar sorprendido de que el juez que dictó su sentencia "no sugiriese que fuera lapidado en una plaza pública".

Así lo aseguró en una entrevista con el diario The New York Times, que publica hoy un artículo en línea en el que une los testimonios del que alguna vez fuera el presidente del mercado Nasdaq y del magistrado que le envió a la cárcel durante un siglo y medio, Denny Chin.

"Explícame quién más ha recibido una sentencia como esa. Quiero decir, los asesinos en serie reciben cadena perpetua, pero eso es virtualmente lo que él dictó para mí", dijo Madoff a ese diario en una entrevista telefónica desde su celda en la cárcel de Butner, en Carolina del Norte.

Sin embargo, Chin respaldó esa dura sentencia porque a su juicio cualquier pena menor de 150 años de cárcel habría enviado un mensaje de clemencia y, "francamente, ese no era el mensaje que quería enviar", dijo el juez en declaraciones a ese mismo rotativo neoyorquino.

El magistrado recuerda cómo una semana antes de tener que dictar la condena, recibió una carta del abogado de Madoff, Ira Lee Sorkin, que le pedía rebajar la pena sustancialmente por debajo del máximo permitido por la ley, los 150 años que finalmente dictó para el hombre, que según su propia confesión estafó 50.000 millones de dólares.

Entre los argumentos ofrecidos por el abogado de Madoff en 2009 se decía que el exfinanciero, entonces de 71 años, tenía una expectativa de vida de unos 13 años, por lo que pedía una pena de 12 años.

"Es un argumento justo el querer darle a alguien la posibilidad de ver alguna vez la luz del día, porque así tiene algo de esperanza y algo por lo que vivir", explica Chin al diario.

El juez, sin embargo, rechazó la idea porque "al fin y al cabo, simplemente creía que no se lo merecía. Los beneficios de darle esperanza se vieron sobrepasados por mucho por otras consideraciones", publica el diario.

Entre esas consideraciones el juez destacó los más de 450 correos electrónicos recibidos por las víctimas de la gigantesca estafa piramidal cometida por Madoff, ya que los afectados no eran "solamente gente rica o clientes institucionales, sino también personas de clase media, gente mayor o jubilados".

El exfinanciero, ahora de 73 años, lleva dos años en prisión por haber montando y mantenido por más de dos décadas un sistema piramidal por el que prometía rentabilidades muy elevadas que pagaba con el dinero de otros clientes y con el que se ha descubierto que robó hasta 65.000 millones de dólares.