Abundan las razones para suponer que Argentina y Brasil se encontrarán por tercera vez consecutiva en la final de la Copa América, el torneo de selecciones más antiguo del mundo.

Pero también sobran los motivos para que ello no suceda: Uruguay, Paraguay, Chile y Colombia son la cara visible de un frente opositor que podría estropear esa final que se avizora en el concierto del fútbol.

Hasta lo vaticinó Sócrates, el notable capitán de la selección brasileña en el Mundial de 1982.

"Yo apostaría por una nueva final entre Brasil y Argentina. Este pronóstico no es una gran novedad, sino más bien lo que todos esperan", escribió Sócrates en su primera columna para The Associated Press para la Copa América. "Cualquier otra hipótesis sería descabellada".

Si Argentina y Brasil ganan sus grupos, recién podrían encontrarse en un hipotético choque por el título el 24 de julio en el estadio Monumental, de Buenos Aires. Brasil derrotó a Argentina en las dos últimas finales en Perú 2004 y Venezuela 2007.

Argentina debutará en La Plata el 1 de julio ante Bolivia por el Grupo A, que completan Colombia y Costa Rica, que debutarán un día después en Jujuy. Brasil se presentará también en La Plata el 3 de julio por el B, cuando en jornada doble choquen los otros integrantes de esa llave que son Paraguay y Ecuador.

Uruguay-Perú y Chile-México inaugurarán el Grupo C el 4 de julio, en San Juan.

Entre Brasil, Argentina y Uruguay ganaron 9 de las 19 copas del Mundo. Brasil tiene cinco títulos y Argentina y Uruguay dos cada uno, lo que habla a las claras de la importancia histórica de la Copa América que se remonta a 1916.

México y Costa Rica, que participan como invitados, vendrán con un equipo casi de segunda línea porque los mejores fueron reservados para la Copa de Oro que organiza la CONCACAF y que ganaron los mexicanos.

Además, México sufrirá las bajas de ocho jugadores, incluyendo los titulares Jonathan Dos Santos y Marco Fabián, que fueron suspendidos a pocos días del torneo por actos de indisciplina tras un amistoso en Quito.

Lionel Messi, Sergio Agüero y Javier Mascherano en Argentina, así como Neymar, Robinho y Alexandre Pato en Brasil, forman parte de un simposio de talentos que en forma tan masiva no reconoce antecedentes en ninguna otra selección del continente.

Claro que las grandes individualidades no garantizan sociedades exitosas.

Ello quedó demostrado en el Mundial de Sudáfrica 2010 cuando Uruguay fue semifinalista y terminó cuarto con un juego de trabajo colectivo y con Diego Forlán entre los máximos artilleros con cinco goles. Forlán también recibió el Balón de Oro al mejor jugador del torneo.

Argentina, Brasil y Paraguay llegaron a cuartos de final y Chile y México a octavos.

Con la base del Mundial y sus mismos técnicos, Oscar Tabárez y el argentino Gerardo Martino, Uruguay y Paraguay representan una amenaza concreta para las aspiraciones de argentinos y brasileños de verse en la fiesta final.

Uruguay, por ejemplo, tiene un pasado glorioso ya que junto con Argentina es el más ganador de la Copa América con 14 títulos, además de haber alcanzado las semifinales en las cuatro últimas ediciones.

Los Celestes ahora van por más, otra vez con Forlán y con Edinson Cavani y Luis Suárez que también meten miedo en el ataque.

"Uruguay tiene valores en si mismo y es imposible olvidarse lo que somos, sin hacer comparaciones con nadie, y creo que en ese orden, Argentina y Brasil pueden estar un escalón más arriba que los demás", dijo el "Maestro" Tabarez.

Su colega Martino fue más contundente: "Paraguay no va a una competición para ver qué pasa. Tampoco me creo que seamos uno de los candidatos".

Chile buscará hacer ruido con su "Niño Maravilla" Alexis Sánchez y otro tanto Colombia con el "Tigre" Radamel Falcao.

Chile presentará en forma oficial a su nuevo técnico Claudio Borghi, en lugar de su compatriota argentino Marcelo Bielsa.

Argentino estará de estreno con Sergio Batista como técnico en lugar de Diego Maradona y Brasil con Mano Menezes en reemplazo de Dunga.

Ecuador aparece como la mejor selección de las que no estuvieron en el último Mundial, mientras Bolivia, Perú, y Venezuela no demandan focos de antemano pero por las dudas se ponen maquillaje.

Perú sufrió una desafortunada racha de lesiones en días recientes que mermó su artillería: los delanteros Claudio Pizarro y Jefferson Farfán quedaron descartados por lesiones, mientras que el volante Juan Vargas está entre algodones.

Una regla de oro del fútbol es no considerarse favorito, aunque Argentina y Brasil lo son aunque no lo digan.

Pero también rige otra regla de diamante: los partidos hay que jugarlos.