Argentina, apuntalada por la destreza de Lionel Messi, tiene como única meta ganar la Copa América. Cualquier otro resultado sería un fracaso.

Además del genio de Messi, Argentina esgrime otras razones que sustentan su ilusión: juega en casa donde su público es por demás expresivo, y sus jugadores se muestran ávidos por cortar una sequía de 18 años sin títulos desde que conquistó la Copa América de 1993.

Será la presentación oficial de Sergio Batista como técnico de Argentina tras la tumultuosa salida de Diego Maradona, quien dirigió a los Albicelestes por última vez en la derrota 4-0 ante Alemania en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010.

"Nuestra gran ambición es ganar la Copa América, y trabajamos para ese objetivo", dijo Batista, de 48 años, técnico del equipo olímpico que ganó la medalla de oro en Beijing 2008 y admirador del estilo de juego del multicampeón Barcelona de España, donde se luce Messi.

Batista predica la tenencia del balón, tránsito dinámico por el medio y llegada al gol con toques y gambetas, un cóctel que es marca registrada del Barcelona.

"Espero que nos salgan bien las cosas ya que todos estamos muy ilusionados con la Copa América", dijo Messi. "Hace tiempo que Argentina no consigue un título importante. Necesitamos sumar una alegría para nosotros y para la gente".

Argentina, junto con Uruguay, es el máximo campeón de la copa con 14 títulos, seis más que el tercero Brasil, que obtuvo dos de esas coronas en forma consecutiva cuando le ganó a los Albicelestes las finales de 2004 (Perú) y 2007 (Venezuela).

Messi será el eje del equipo jugando en el centro del ataque, acompañado en los extremos por Ezequiel Lavezzi (Napoli, Italia), Angel Di María, Gonzalo Higuaín (Real Madrid), o a quien le toque jugar.

El grueso de los nombres en los que confía Batista estuvieron bajo el mando de Maradona en Sudáfrica, tal los casos de Messi, Di María, Higuaín; Carlos Tevez (Manchester City) y el capitán Javier Mascherano (Barcelona), entre otros.

Acompañan a conocidos de Sudáfrica 2010, nuevas figuras tales como Ezequiel Garay (Real Madrid, España); Ever Banega (Valencia, España) y Marcos Rojo (Spartak, Rusia), además de un par de jugadores que actúan en clubes argentinos como el arquero Juan Pablo Carrizo (River Plate).

Bajo la conducción de Batista, Argentina disputó 13 partidos de los cuales ganó ocho, incluyendo un 4-1 ante el campeón Mundial España, en Buenos Aires, y un 1-0 con Brasil en Qatar. Empató dos y perdió tres.

Argentina debutará ante Bolivia en la apertura del torneo el 1 de julio en La Plata, dentro del Grupo A que completan Colombia y Costa Rica.

Daría la impresión que Argentina podría sortear la primera ronda al menos entre los dos primeros.

Pero los locales tiene ingratos recuerdos de dos de esos rivales: Colombia la apabulló 5-0 en Buenos Aires en 1993 y Bolivia 6-1 en 2009, en ambos casos durante las eliminatorias mundialistas.