El comisario europeo de Comercio y vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, denunció hoy los desequilibrios de competitividad en Europa, a los que atribuyó parte de responsabilidad en la actual crisis griega.

"La periferia de la UE en particular tiene dificultades para encontrar nuevas vías de crecimiento, pero el tema de la competitividad global afecta a Europa en su conjunto", afirmó el político socialista español en un discurso pronunciado ante empresarios europeos y norteamericanos en Londres.

"El acceso al crédito fácil permitió a determinados sectores seguir a flote sin necesidad de reestructuración y el fácil acceso al capital permitió también a algunos países fundar su crecimiento económico de forma insostenible", agregó.

Almunia advirtió de la "tentación creciente" de algunos en "un entorno tan incierto" de buscar refugio en "estrategias nacionales y en demandas de protección y apoyo", reacción que calificó de "peligrosa" porque sólo se podrá salir de la crisis "mediante mayor integración económica y el fomento de una economía abierta" en Europa.

El comisario europeo dijo no creer que "la vuelta a viejas políticas industriales" sea una buena idea porque "la historia demuestra que esas políticas no funcionan".

"Los Gobiernos no son buenos a la hora de elegir sectores ganadores, y mucho menos firmas. Es algo que hay que dejarles a los mercados, que lo hacen mucho mejor", sentenció.

"No creo que queramos replicar aquí el modelo chino de planificación central e intervencionismo económico, afirmó también Almunia, quien agregó que la intervención del Estado tiene también un rol que jugar.

"El principio básico de nuestro régimen de ayudas estatales es apoyar inversiones que tengan efectos socialmente deseables más allá de los beneficios que reporta a quienes las reciben", dijo Almunia, quien agregó que esa ayuda "debe concederse de forma no discriminatoria" y no debe ir destinada a "empresas específicas".

"A medio plazo, el modo más productivo de intervención gubernamental consiste en acciones e inversiones destinadas a promover un entorno económico que lleve al crecimiento de la economía", señaló el vicepresidente de la Comisión.

"Hay que eliminar regulaciones ineficaces que elevan innecesariamente los costos o que sirven para proteger intereses especiales, dijo Almunia, quien añadió que "por otro lado, la crisis ha mostrado los límites de la capacidad autorreguladora de los mercados".

"A veces hay que regular para garantizar la justicia, la estabilidad y el acceso a los mercados en plano de igualdad porque si no se hace, eso no va a producirse", señaló.

Almunia dijo que para crear empleo, aumentar la productividad y fortalecer la cohesión social tiene que haber una mejor interconexión de las redes europeas, ya sean las de transportes, las telecomunicaciones o la energía.

También requiere, según Almunia, el desarrollo de lo que calificó de "infraestructuras blandas, es decir el desarrollo de redes de innovación para difundir la información y vincularla al mundo comercial".

Europa, añadió, necesita invertir fuertemente en formación no sólo para promover la integración en la fuerza de trabajo sino también para estar mejor posicionados en mercados con alto valor añadido y necesita también hacer un esfuerzo "para reestructurar aquellos sectores que sólo suponen costos para sus economías y a fin de cuentas para sus ciudadanos".