La republicana Michele Bachmann se describió como la "alternativa audaz" de las elecciones presidenciales de 2012 al lanzar formalmente su campaña el lunes en su estado natal de Iowa.

La congresista de hablar franco y favorita del movimiento conservador Tea Party dejó claro que aspira a la presidencia durante un debate anteriormente este mes.

Frente a una mansión histórica en Waterloo, Bachmann dijo que no lanzó su campaña "por vanidad", sino porque los votantes "tienen que escoger una alternativa audaz si es que vamos a cumplir con las promesas del futuro".

Una encuesta en Iowa mostró a Bachmann entre los candidatos favoritos en el estado donde empiezan las elecciones primarias para la nominación republicana. Ella espera cambiar el panorama entre los candidatos de su partido y la manera en que los votantes la ven.

Después del lanzamiento formal de su campaña, tiene previsto enfocar sus esfuerzos en Nueva Hampshire y Carolina del Sur, otros estados donde la votación en las primarias se hace antes y que tradicionalmente sirven como un indicador que separa a los candidatos viables de los que no tendrán éxito.

Muchos se preguntan si Bachmann, de 55 años, mostrará durante su campaña su lado atrevido que la convirtió en una estrella de los conservadores. Su tendencia a decir lo que piensa ha atraído seguidores leales, pero también a críticos que la consideran una política marginal.

"Su reto será mantener esa audacia y a la vez controlarla y disciplinarla para que funcione a su favor y no en su contra", dijo Mike McKenna, un encuestador republicano que no trabaja para ninguno de los candidatos presidenciales.

Para esta campaña, Bachmann se ha rodeado de veteranos de la política nacional, incluidos algunos que tienen lazos profundos con la dirigencia política que ella usualmente rechaza.

En Iowa y Nueva Hampshire ha reclutado a asesores que trabajaron en las campañas de los ex candidatos presidenciales Mike Huckabee y John McCain.

Bachmann, congresista de Minesota durante tres periodos, insiste que no adoptará un estilo menos provocador por estar en un escenario político más grande.

"He sido consistente, solamente consistente", afirmó. "No digo las cosas nada más por su valor político. Soy auténtica en lo que digo".