La gigante tabacalera Philip Morris entabló el lunes una acción legal contra el gobierno australiano por los planes del país para quitar los logotipos de las empresas de las cajetillas de cigarrillos y reemplazarlos con imágenes descarnadas de bocas cancerosas, niños enfermos y protuberantes ojos ciegos.

El gobierno cree que la nueva normativa hará las cajetillas menos atractivas para los fumadores y convertirá a Australia en el país más difícil del mundo para la publicidad de cigarrillos. Varios fabricantes de cigarrillos indignados han amenazado con presentar demandas y argumentan que la propuesta devalúa sus marcas ilegalmente. Philip Morris es la primera de esas empresas que exige una indemnización.

"Estimamos que la indemnización ascendería a miles de millones de dólares", dijo a The Associated Press la portavoz de Philip Morris, Anne Edwards.

El proyecto de ley, que será presentado al Parlamento en julio, prohibiría a los fabricantes de cigarrillos imprimir sus logotipos, textos promocionales o imágenes en color en las cajetillas. En su lugar, los nombres de las marcas serán impresos en letra pequeña con una fuente uniforme y las cajetillas incluirán advertencias sobre salud y crudas imágenes a todo color sobre las consecuencias por fumar. La ley sería llevada a cabo por etapas a lo largo de seis meses, a partir de enero de 2012.

Philip Morris Asia Limited, con sede en Hong Kong y que es propietaria de la filial australiana de Philip Morris Limited, presentó el lunes un aviso de indemnización con el argumento de que el proyecto de ley viola un tratado bilateral de inversiones entre Australia y Hong Kong.

La compañía tabacalera sostiene que el tratado protege la propiedad de las empresas, incluida propiedad intelectual como las marcas registradas. La propuesta de una cajetilla sencilla devalúa seriamente la marca de la compañía, dijo Edwards.