Los críticos del régimen autoritario de Siria comenzaron el lunes una inusual conferencia en Damasco, donde exhortaron a una transición pacífica hacia la democracia y a poner fin a 40 años de la familia Assad en el poder.

De lo contrario, advirtieron, el caos actual podría destruir al país.

Casi 200 figuras e intelectuales de la oposición se reunieron para producir "una visión sobre cómo acabar con la tiranía", dijo Louay Hussein, destacado escritor y uno de los organizadores, en un discurso inaugural.

Aunque se trata de una reunión pública sin precedentes en el país en cuanto a tamaño — la primera desde que comenzó en marzo el levantamiento popular contra el gobierno del presidente Bashar Assad_, la conferencia en un hotel de Damasco contó con la aprobación del gobierno, lo que atrajo críticas de que el régimen intenta dar una apariencia de apertura mientras continúa su sangrienta campaña de represión contra la disidencia.

Muchos opositores al régimen se mantuvieron alejados por esa razón.

Sin embargo, la reunión de disidentes, en la que no hubo representantes del gobierno, habría sido impensable hace unos meses bajo el estricto control gubernamental en Siria.

La conferencia se realiza mientras el régimen resiente la presión sin tregua de un movimiento de protesta social y las autoridades están claramente ansiosas por demostrar que están haciendo algunas concesiones.

La agencia estatal siria de noticias, por su parte, informó que un diálogo político nacional convocado por Assad comenzará el 10 de julio, y que "todas las facciones, personalidades intelectuales y políticos" serán invitadas.

Como Assad dijo en un discurso el 20 de junio, el temario incluye la posibilidad de realizar enmiendas constitucionales, entre ellas una que abra el camino a los partidos políticos que no sean el gobernante Partido Baath, dijo la agencia.

La sesión comenzó con el himno nacional sirio, seguido por un minuto de silencio en honor de los compatriotas muertos durante las protestas.

"Nos reunimos hoy ... para presentar una visión acerca de cómo poner fin a la tiranía y garantizar una transición pacífica y segura hacia un estado anhelado: un estado de libertad, democracia e igualdad", afirmó el escritor Hussein.

El régimen de Assad debería "morir", agregó.

Sin embargo, algunas figuras y activistas de la oposición, tanto en Siria como en el extranjero, descalificaron la reunión de unos 190 críticos, diciendo que sólo era una oportunidad para que el gobierno diera la falsa impresión de que permite espacios para la disidencia, en lugar de tomar medidas represivas sistemáticamente.

La oposición dice que unas 1.400 personas han sido asesinadas — la mayoría de ellas manifestantes desarmados — por la represión del gobierno en varios meses de protestas callejeras.

El opositor Walid al-Bunni dijo a The Associated Press que él no fue invitado a la conferencia porque las autoridades "vetaron" algunos nombres.

"Nos hubiera gustado más que los organizadores de la conferencia hubiesen sido libres de invitar a quienes quisieran. Como están las cosas, esto no es una conferencia de la oposición", dijo a la AP desde Damasco.

No obstante, hubo algunos participantes muy destacados en la reunión, como el abogado Anwar al-Bunni y el conocido escritor Michel Kilo, ambos activistas prodemocráticos que pasaron varios años como prisioneros políticos.

Hussein dijo que las autoridades sirias fueron informadas de la reunión y que no trataron de impedirla. No hubo representación del gobierno, dijo.

Mientras comenzaba la conferencia, alrededor de 50 personas reunidas fuera del hotel donde se realizó, en el centro de Damasco, gritaron consignas a favor de Assad.

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Zeina Karam tiene su cuenta en Twitter en http://twitter.com/zkaram