Los presidentes del Mercosur volverán a reunirse esta semana en Asunción para intentar avanzar en la integración del bloque regional, que a 20 años de su creación aún no ha encontrado la fórmula para equilibrar sus asimetrías internas.

Los mandatarios Cristina Fernández de Argentina, Dilma Rousseff de Brasil, Fernando Lugo de Paraguay y José Mujica de Uruguay han confirmado que se reunirán el 29 de junio, un día después del Consejo del Mercado Común que forman los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía, quienes afilan la agenda de los mandatarios. También participará el jefe de Estado de Ecuador, Rafael Correa.

La cumbre de Asunción será el debut de Roussef, cuyo país es el motor económico del bloque.

"Continuaremos con los programas para reducir las asimetrías de Paraguay y Uruguay frente a los países de mayor economía como Argentina y Brasil y trabajar por la igualdad aduanera", dijo el lunes el canciller paraguayo Jorge Lara Castro a periodistas.

El Mercosur, cuyo comercio interno alcanza los 45.000 millones de dólares al año, funciona como una unión aduanera imperfecta en la que rige un Arancel Externo Común (AEC) que ha sido varias veces perforado por decisiones individuales de sus miembros para defender sectores industriales.

En la cumbre de 2010 en la ciudad argentina de San Juan fue aprobado el código aduanero del bloque, pero sólo podrá entrar en vigencia dentro de diez años cuando los países miembros adecuen sus legislaciones a un patrón único regional.

El Mercosur no ha resuelto aún la situación de Venezuela, que en 2005 suscribió su adhesión como paso previo para incorporarse como miembro pleno. Pero su ingreso al bloque no ha prosperado debido a la negativa del Congreso paraguayo de respaldar la solicitud por entender que el gobierno encabezado por el presidente Hugo Chávez no se ajusta a la democracia, donde el bloque tiene una cláusula democrática.

Argentina, Brasil y Uruguay han aprobado su incorporación y defendido el ingreso de Venezuela como fuerte comprador de alimentos y potencia petrolera regional.

El Mercosur sólo ha firmado un tratado de libre comercio (TLC) con Israel e impide que sus miembros acuerden de manera individual esos tratados.

El bloque no ha logrado avanzar en las negociaciones con la Unión Europea (UE) para formar una asociación interregional política, económica, social y comercial.

Francia es uno de los países de la UE que más férreamente se opone a un acuerdo con el Mercosur porque perjudicaría a sus agricultores. También hay grandes discrepancias en el área de servicios y de compras estatales.

Durante la presidencia temporaria del bloque, que Paraguay entregará el miércoles a Uruguay y se extenderá hasta diciembre, se intentará activar el órgano de solución de controversias al que los miembros apelan para superar sus diferencias, anticipó el canciller uruguayo Luis Almagro a la prensa.

Teresa Ahisemberg, secretaria de la Unión de Exportadores de Uruguay, dijo a la AP que esperaba que durante la próxima presidencia semestral el gobierno uruguayo "haga valer los acuerdos y genere instancias de comercio y se eliminen las trabas" como las demoras en conceder licencias de importación.

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El corresponsal de AP en Asunción Pedro Servín colaboró con esta información.