Cientos de manifestantes musulmanes incendiaron el domingo un templo de los Testigos de Jehová y un bar en un barrio conservador musulmán de la capital senegalesa en un inusual caso de extremismo religioso en una nación predominantemente musulmana.

El vocero de la Asociación del Imán local, Thierno Mbeugne, señaló que el líder religioso del distrito conservador de Yaf en Dakar pidió el domingo a los jóvenes que se manifestaran en contra de lo que consideraban "actos de agresión contra su fe". El grupo atacó el templo porque asegura que los miembros de su congregación realizan actos de proselitismo y el bar porque vendía bebidas alcohólicas.

Mbeugne dijo que los dirigentes religiosos islámicos no respaldaban las aciones de violencia, "pero ellos consideran que los jóvenes hicieron bien" al quemar el templo y el bar.

Un médico que habló bajo condición de mantener el anonimato porque no tiene autorización a hablar con los medios señaló que en su clínica fueron atendidas 37 personas, entre ellas varios policías. Uno de ellos presentó una herida producida por arma blanca.

La policía tuvo que emplear gas lacrimógeno para dispersar a la multitud.