Los militares españoles en Afganistán han despedido hoy al sargento Manuel Argudin Perrino y la soldado Niyireth Pineda Marín, fallecidos ayer en atentado, en un acto emotivo celebrado en la base de Herat y presidido por la ministra de Defensa, Carme Chacón.

Después de oficiarse un breve funeral, sus compañeros, con evidentes muestras de dolor y lágrimas en los ojos, han llevado a hombros los ataúdes con los restos mortales de los dos fallecidos y los han introducido en el Airbus 310 de las Fuerzas Aéreas que les repatriará a España.

Se prevé que el avión con los restos mortales de los fallecidos llegue esta noche a la base aérea de Gando (Gran Canaria), porque es en Canarias donde se ubica la unidad a la que pertenecían las víctimas.

El escenario de la despedida ha sido un hangar improvisado del aeropuerto de Herat, en las proximidades de la base española, en un ambiente de tristeza y tensión al mismo tiempo.

Previamente, la ministra española, que llegó a Herat acompañada por el jefe del Estado mayor de la Defensa (JEMAD), general José Julio Rodríguez, dirigió unas palabras de ánimo para los militares, y les transmitió el pesar y la solidaridad del Rey, así como la gratitud de los ciudadanos españoles a las Fuerzas Armadas.

Chacón ha afirmado que la misión en Afganistán ha entrado en su "etapa final", pero ha advertido de que "no por ello hay menos riesgos".

El sargento Manuel Argudin Perrino y la soldado Niyireth Pineda Marín fallecieron ayer al saltar por los aires el vehículo blindado Lince en el que viajaban a consecuencia de una explosión de un artefacto explosivo improvisado (IED), en un atentado en el que también resultaron heridos otros tres militares.

El artefacto contenía una carga superior a los 20 kilogramos de explosivos, según el tamaño del cráter y los daños causados al vehículo blindado.

Los tres heridos, que serán trasladados a España en cuanto la evolución de sus heridas lo permitan, están fuera de peligro, según los médicos que les atienden.

Se trata de los soldados Rubén Velázquez Herrera, Jhony Alirio Herrera Trejos y Roi Villa Souto, que permanecen ingresados en el hospital Role 2 de la base de Herat.

Jhony Alirio se encuentra estable dentro de la gravedad, mientras que los otros dos se recuperan de las heridas y se espera que en las próximas horas puedan ser repatriados en un avión medicalizado.

El acto castrense se ha celebrado 24 horas después del ataque a las tropas españolas, una semana después de otro atentado similar contra los efectivos españoles en el que resultaron heridos cuatro militares y un intérprete, y apenas unos días después de que el Gobierno anunciara que comenzará la retirada de Afganistán el próximo año y culminará en 2014.

Banderas españolas cubrieron los féretros mientras se ofició el funeral ante unos 300 militares, la mayoría de ellos del Regimiento Soria 9 de Fuerteventura, unidad a la que pertenecían los fallecidos.

España tiene desplegados de forma permanente 1.550 militares en la misión de Afganistán, repartidos entre la base de Herat y el PRT de Qala-i-Naw, y están integrados en la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF) de Naciones Unidas.