El gobierno israelí retiró el lunes su amenaza de deportar a cualquier periodista extranjero capturado a bordo de una flotilla con destino a Gaza, en un intento por evitar una crisis con la prensa internacional.

La Oficina de Prensa del Gobierno de Israel envió una carta el domingo en la que advertía que cualquier periodista detenido a bordo estaría violando las leyes israelíes de ingreso al país y podría ser deportado y prohibírsele entrar durante 10 años.

La amenaza provocó protestas de periodistas extranjeros y fue fuertemente debatida por los medios de comunicación israelíes.

El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que, después de que le informaran del asunto, ordenó a las autoridades no usar las medidas que se aplican a los que se infiltran al país y pidió buscar una solución en torno a qué hacer con los reporteros si están a bordo de una flotilla.

No dio detalles pero dijo que se hará una excepción para los periodistas a bordo.

"Además, se acordó que los periodistas israelíes e internacionales viajan en las flotillas para crear transparencia y una cobertura confiable de los acontecimientos", afirmó su oficina en un comunicado.

La Asociación de Prensa Extranjera, que representa a centenares de periodistas que trabajan para medios de comunicación internacionales en Israel y los territorios palestinos, había condenado severamente la amenaza original israelí, argumentando que se les debe permitir cubrir una noticia legítima.

"La amenaza del gobierno de castigar a periodistas que cubren la flotilla en Gaza da un mensaje escalofriante a la prensa internacional y plantea interrogantes serias en torno al compromiso de Israel con la libertad de expresión", dijo la asociación en un comunicado.

La amenaza israelí puso en relieve la relación tensa con los medios de comunicación internacional y los temores israelíes sobre la flotilla, un poco más de un año después que una misión similar terminó con la muerte de nueve activistas turcos en enfrentamientos con comandos navales israelíes.

Israel quiere evitar una repetición del allanamiento del año pasado, que provocó duras condenas internacionales y obligó a Israel a aligerar el bloqueo contra Gaza, territorio controlado por grupo extremista islámico Hamas. Israel dice que el bloqueo es necesario para impedir que Hamas introduzca armas al territorio.