El director de la prisión El Rodeo II, el jefe de régimen carcelario del penal y el jefe del destacamento militar que custodiaba el recinto, fueron detenidos por presuntos hechos de corrupción y suministrar armas y explosivos a los reclusos que desde hace once días han impedido a las autoridades tomar el control de la cárcel.

Unos mil reclusos de El Rodeo II, ubicado a unos 50 kilómetros al este de Caracas, se mantienen atrincherados desde el 18 de junio dentro del penal y han impedido, con armas de fuego, el ingreso de fuerzas militares a la cárcel. Según las autoridades esos reclusos están sometidos por un grupo de 60 reos.

La fiscal general, Luisa Ortega Díaz, confirmó el lunes que fueron detenidos el director del penal, Luis Aranguren, y el jefe de un destacamento de la Guardia Nacional en esa cárcel, capitán Gamalier José Camargo Gómez.

Ortega Díaz indicó, a través de un comunicado, que Aranguren y Camargo Gómez fueron imputados de los delitos de "corrupción propia", "asociación para delinquir" y "suministro de armas y explosivos" a los internos.

La Fiscalía General anunció el martes que también fueron apresados el jefe de régimen carcelario del penal, José Ventura Saavedra Márquez, y el custodio Yorman Chávez por presuntos actos de corrupción.

Saavedra Márquez y Chávez fueron detenidos en la víspera en las inmediaciones de la prisión.

Por este caso también se encuentra detenido Rubén José González Heredia, subdirector de la cárcel de El Rodeo I, vecina al Rodeo II.

González Heredia fue imputado de los delitos de "facilitador de armas y explosivos" y "tráfico ilícito de drogas".

Además de los dos directivos carcelarios y el oficial, las autoridades anunciaron la semana pasada el arresto de otros siete funcionarios del Ministerio de Relaciones Interiores y la Guardia Nacional que prestaban servicios en el Rodeo I.

Las autoridades descartaron el lunes el retiro de la Guardia Nacional de los alrededores de El Rodeo II, y reiteraron su disposición a dialogar con un grupo de presos rebeldes que encabezan la resistencia y que son unos 60.

Algunos de los familiares de los internos han denunciado que las autoridades mantienen sin luz y agua el penal, y que los reclusos se están alimentando con sus provisiones.

En los últimos días los internos del Rodeo II han permitido la salida de los cuerpos de cinco reclusos cuyas muertes no han sido clarificadas por las autoridades.

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, obispo Baltazar Porras, ofreció el martes la mediación de la Iglesia católica para lograr una solución pacífica a la situación de El Rodeo II.

"Cómo es posible que los presos se entreguen de manera pacífica cuando los métodos que se están utilizando con ellos son violentos dentro de la cárcel y las autoridades no están garantizando las condiciones mínimas de vida", dijo Porras a la emisora local Unión Radio.

La cárcel de El Rodeo I fue intervenida el 17 de junio por varios miles de militares bajo un intenso cruce de disparos con los reos que se extendió por varias horas y que dejó como saldo un reo y dos guardias nacionales muertos y otros 20 militares lesionados.

Las autoridades incautaron inicialmente en la toma del penal 7 fusiles, 5 escopetas, 20 pistolas, 8 granadas de mano, 45 kilogramos de cocaína, 5.000 cartuchos para fusil, 100 teléfonos móviles y 12 kilogramos de marihuana.

El viceministro de Prevención y Seguridad Ciudadana, general Néstor Reverol, dijo en la víspera que las autoridades encontraron en El Rodeo I de 105.320 bolívares fuertes (24.493 dólares), 10 kilogramos de marihuana, 8 kilogramos de cocaína, y varias decenas de teléfonos móviles.

El descubrimiento del arsenal de armas y municiones en el Rodeo I suscitó fuerte polémica en el país y llevó a la oposición y algunas organizaciones de derechos humanos locales exigir al gobierno que investigue como ingresó el armamento al lugar.

El gobierno decidió intervenir las cárceles de El Rodeo I y II luego de un violento enfrentamiento entre los internos que se registró el 12 de junio que dejó 22 muertos, entre ellos un visitante.

En Venezuela existen 34 penales que albergan a 44.520 reclusos, de acuerdo a cifras del Ministerio de Relaciones Interiores.

Durante el primer trimestre de este año se reportaron 124 muertes en las cárceles venezolanas, lo que representó un aumento de 22% respecto al mismo período del año pasado, informó recientemente el director del Observatorio Venezolano de Prisiones, Humberto Prado.

Para el 2010 se alcanzó una cifra de 476 muertos y 967 heridos en las cárceles venezolanas, según reportó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Entre 1999 y 2010 habría muerto un total de 4.506 reclusos y el número de heridos habría ascendido a 12.518.