A medida que envejecen las plantas nucleares de Estados Unidos, las zonas rurales que alguna vez las rodearon se han vuelto mucho más pobladas y mucho más difíciles de evacuar.

Sin embargo, el gobierno y la industria han prestado poca atención, a pesar de que las plantas están funcionando con más potencia y planteando así más peligro en caso de un accidente, reveló una investigación de The Associated Press.

Las poblaciones alrededor de las centrales nucleoeléctricas han crecido hasta 4.5 veces desde 1980, según un análisis de población realizado por computadora, pero algunas estimaciones de los tiempos de evacuación no se han actualizado en varias décadas, aún cuando la población ha aumentado más de lo que nunca se imaginó.

Los planes nacionales de emergencia están pensados para necesidades pasadas, pues dirigirían a los residentes hacia carreteras anticuadas de dos carriles que se congestionan irremediablemente en la hora pico.

Alrededor de 17,3 millones de personas — 6% de todos los estadounidenses — viven en un radio de 80 kilómetros (50 millas) del reactor nuclear de Indian Point, según un análisis poblacional de The Associated Press.

Eso incluye partes de Nueva Jersey y Connecticut, además de toda la ciudad de Nueva York, excepto por un pedazo de Staten Island. En caso de algún tipo de accidente, los planes contemplan que los neoyorquinos busquen refugio al oeste, hacia Nueva Jersey, usando el puente George Washington y los túneles Lincoln y Holland, vías que rara vez tienen poco tránsito.

Además, los planes nacionales mantienen congeladas las zonas de evacuación a un radio de 16 kilometros (10 millas) alrededor de cada planta desde que se establecieron en 1978, a pesar de todo lo que ha sucedido desde entonces, como los accidentes de la Isla de las Tres Millas, Chernobyl y Fukushima Dai-ichi en Japón.

Mientras tanto, los peligros se han incrementado.

Más de 90 de los 104 reactores que operan en Estados Unidos tienen permitido funcionar a niveles de potencia más alta desde hace muchos años, aumentando el riesgo de radiación en caso de un accidente grave.

En una serie de reportajes de investigación en curso, la AP ha informado que las envejecidas plantas son más propensas a averías que pudieran dar lugar a accidentes, pero tanto la industria como los reguladores les han extendido sus plazos de duración.

Adicionalmente, como el gobierno federal no ha logrado encontrar un lugar para el almacenamiento permanente de combustible nuclear gastado, miles de toneladas de barras de combustible de reactor altamente radiactivas se guardan en piscinas en los mismos sitios y hay más almacenadas allí todo el tiempo.

A pesar de que estos riesgos crecen cada vez más, no se han traducido en mejores preparativos para posibles accidentes.

La AP encontró deficiencias graves en los planes de evacuación de residentes alrededor de las plantas, como simulacros de emergencia que no tienen contemplado el traslado de personas y que no prevén distintas posibilidades relacionadas con el tiempo o la hora del día.

Algunos planes no son más que listas de verificación de puntos y nunca han sido puestos a prueba. En los ejercicios, los encargados de responder a alguna urgencia por lo general tienen indicado acudir a centros de comando y no a sus puestos de emergencia. No hay ningún requisito federal de cuán rapida debe efectuarse una evacuación.

Los planificadores de desastres de la Comisión de Regulación Nuclear de Estados Unidos y la Agencia Federal de Manejo de Emergencias han hecho suposiciones dudosas acerca de la respuesta de la población a un accidente grave.

Insisten, por ejemplo, en creer que aquellas personas que no estén obligadas a evacuar sus viviendas se quedarán donde estén. Creen que podrían pedirle a la gente que se resguarde en casa en algunas circunstancias, incluso dentro de la zona de evacuación de 16 kilometros (10 millas) y confían en que la gente acatará esos llamados.

___

El equipo de periodistas de investigación de The Associated Press tiene la cuenta de correo electrónico investigate@ap.org