El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció hoy que el francés Alain Le Roy renunció a renovar como máximo responsable de los "cascos azules" de la organización cuando expire su mandato a finales del próximo agosto, debido a circunstancias familiares.

"El secretario general lamenta profundamente que Le Roy no pueda continuar sirviendo a Naciones Unidas en su cargo, pero entiende perfectamente las razones familiares que se encuentran tras su decisión", indicó el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado.

Le Roy, que es jefe de las fuerzas de paz de la ONU desde 2008, cuando sustituyó a su compatriota Jean Marie Guéhenno como subsecretario general de Naciones Unidas para las Operaciones de Paz, cesará así en el cargo el próximo 23 de agosto, cuando cumple su mandato.

Ban agradeció a Le Roy "su excepcional servicio durante los últimos tres años, un período que ha sido de extraordinarios desafíos para las fuerzas de paz de la ONU en países como la República Democrática del Congo, Haití, Sudán, Costa de Marfil y una docena más de lugares con operaciones difíciles".

"Le Roy respondió a todos esos desafíos con gran destreza y dedicación, lo que ha resultado en importantes logros sobre el terreno. Al mismo tiempo ha trabajado constantemente y con éxito con los Estados miembros y otros socios para hacer más efectivas y eficientes a las fuerzas de paz de la ONU", añade el comunicado.

Uno de los puntos más importantes de su liderazgo se produjo este mismo año, con la intervención de los "cascos azules" en Costa de Marfil, donde a petición de Ban y con el apoyo del Consejo de Seguridad, apoyaron a las fuerzas del ganador de las elecciones presidenciales, Alassane Ouattara, para sacar del poder al derrotado presidente Laurent Gbagbo.

El máximo responsable de la ONU aseguró que ahora busca "posibles reemplazos" para el puesto de subsecretario general para Operaciones de Paz, cargo que está al frente de más de 120.000 cascos azules de la organización desplegados en 14 misiones de paz por todo el planeta.

Antes de ocupar su cargo, Le Roy, de 58 años, era el embajador encargado en París del proyecto de Unión por el Mediterráneo (UPM), que integra a los países ribereños de ese mar, y trabajó en misiones de la ONU la antigua Yugoslavia.

El diplomático francés es ingeniero de profesión y antes de iniciar su carrera en el sector público trabajó en una empresa petrolera.