El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció hoy que buscará métodos "más dirigidos y enfocados a los riesgos" para obtener "mayor efectividad" en su combate contra el lavado de dinero y la financiación terrorista internacional.

"Un solo enfoque puede no ser adecuado para todos los casos y nuestra respuesta debe estar hecha a la medida de las circunstancias y las necesidades específicas para que sea más efectiva", explicó Jody Myers, director del Grupo de Integridad Financiera del FMI en un comunicado.

"Cuando los delitos supongan riesgos al sistema financiero o puedan afectar a los países vecinos deberemos realizar análisis más racionales y detallados sobre lavado de dinero e incluir sus incidencias en las revisiones de las economías de cada país", añadió Myers.

El Consejo Ejecutivo del FMI revisó hoy el informe sobre la efectividad del Programa de Lucha contra el Lavado de Dinero y Financiación Terrorista (AML/CFT, por sus siglas en inglés), que lleva más de una década en funcionamiento.

El principal órgano del FMI destacó en un comunicado que el programa "ha contribuido significativamente" a la respuesta internacional al problema de la financiación de actividades ilícitas y valoró la propuesta de un enfoque "más dirigido".

"Hasta ahora, el FMI se había centrado en la mejora de las normas y leyes de los países y la remodelación de políticas internacionales", indicó Myers.

El nuevo enfoque buscará, a través del Cuerpo Especial de Acción Financiera (FATF), que cuenta con apoyo del Banco Mundial, profundizar en la persecución internacional de estos flujos de capital lavado y aumentar la supervisión de las instituciones financieras para identificar y verificar su información, entre otros.

"Estamos cambiando el modo con el que nos enfrentamos al lavado de dinero para poder adaptarnos a los nuevos tiempos", agregó.

Myers destacó que la "investigación muestra que este lado oscuro de la economía tiene consecuencias destructivas para la estabilidad financiera y de gobernabilidad de los países".

Como principales problemas, el funcionario del FMI subrayó "la corrupción, la evasión de impuestos y la posibilidad de contagio a países vecinos".

El funcionario del fondo puso como ejemplo los "devastadores efectos financieros" del fraude del Banco Stanford en Antigua y Barbuda y la evasión fiscal en Grecia.

Asimismo, indicó que solo en EE.UU, se estima que los beneficios de estos delitos ascienden a cerca de 275.000 millones de dólares.