República Dominicana afrontará a partir del martes la demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) por la desaparición forzada en 1994 del profesor y líder opositor Narciso González en un proceso que sus familiares esperan ayude a esclarecer su paradero.

El caso tendrá su audiencia pública para presentar testimonios y alegados a partir de la tarde del martes y continuará el miércoles. Los jueces emitirían una decisión meses más tarde, ya que no tiene un plazo determinado para hacerlo.

Las organizaciones no gubernamentales Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (conocido por sus siglas de CEJIL) y la Comisión de la Verdad aspiran a que la Corte termine de descartar la hipótesis que hace algunos meses lanzaron las autoridades dominicanas sobre el presunto suicidio de "Narcisazo", como le llamaban sus allegados al líder desaparecido. Ambas entidades representan a familiares de las víctimas.

"El Estado intenta aparecer luego de años de litigio la teoría de un suicidio que nosotros rechazamos totalmente porque en 17 años nunca se investigó esa línea. La Corte incluso les rechazó la solicitud para presentar dos testigos y unos documentos que iban por esa idea del suicidio", explicó en rueda de prensa Ariela Peralta, de Cejil.

Agregó que González fue víctima del "acallamiento de un formador de opinión" y activista contra el régimen de Rafael Leonidas Trujillo y de lo que calificó como su "continuador", el ex presidente Joaquín Antonio Balaguer.

"Narciso hizo fuertes denuncias de fraude electoral de una forma totalmente expuesta, llamando a la desobediencia civil desde la universidad... al día siguiente fue secuestrado y desaparecido", relató Rafael Domínguez, de la Comisión de la Verdad.

Altagracia Ramírez, quien fue la pareja de González, apuntó que las autoridades de su país han sido apáticas en la investigación, a pesar que ellos han aportado gran cantidad de datos para ayudar a resolver el caso.

"El actual presidente (Leonel Fernández) fue a la universidad donde daba clases Narciso y donde él fue su estudiante y se comprometió que se iba a solucionar este caso; han pasado 10 años y el caso se quedó con un signo de interrogación... a pesar que Narciso no le era desconocido, no solo era su alumno y asistía a las tertulias que hacíamos en nuestra casa", comentó Ramírez.

Añadió que aunque ha sido un proceso de 17 años, "cada día te sientes más pisoteada" al recordar que hace poco tiempo las autoridades presentaron un cráneo como el de Narciso. "Ese día no me morí de milagro, pero al final accedimos a dar las muestras para una prueba de ADN y aún seguimos esperando los resultados".

Ramírez y las organizaciones que la acompañan aseguran que no pretenden un castigo al estado dominicano, pero si que se esclarezcan claramente los hechos.

Entre las propuesta que llevarían a la Corte destaca una que ya le habían hecho al presidente Fernández en quien no encontraron eco: la formación de una comisión con miembros escogidos por las dos partes y formada por extranjeros con experiencia en este tema para que tutele una investigación.

La Corte, que tiene su sede en la capital costarricense, inició el lunes un periodo de sesiones ordinarias que se extenderá hasta el 9 de julio.