Más de 300.000 vehículos motorizados y 841 empresas y calderas tenían prohibido funcionar el lunes en Santiago debido a los altos niveles de contaminación del aire, informó la autoridad regional.

La Intendencia Regional dictó la pre-emergencia ambiental, que es decretada cuando el material particulado en el aire se ubica entre el rango de 300 a 500 microgramos por metro cúbico. La Organización Mundial de la Salud establece que es malo para la salud cuando se superan los 50 microgramos por metro cúbico de material particulado, conocido como PM10.

El alto nivel de contaminación del aire obligó a las autoridades a dictar la pre-emergencia ambiental que prohibe la circulación del 20% de los vehículos con convertidores catalíticos, que reducen la emisión de contaminantes tóxicos, y el 60% de los no catalíticos.

La prohibición afecta a 260.000 vehículos catalíticos y a unos 51.000 no catalíticos.

Tampoco pueden funcionar 841 empresas y calderas y no se pueden encender estufas a leña.

El domingo los santiaguinos también vieron estacionada sobre sus cabezas una capa de aire contaminado, pero las autoridades no alcanzaron a decretar la pre-emergencia porque las condiciones climáticas que empeoraron la calidad del aire se registraron de madrugada, por lo que fue imposible avisar con anticipación a los ciudadanos.

La ciudad, donde viven siete de los 17 millones de chilenos, se ubica en un valle rodeado por la cordillera de los Andes.